La jubilación llegó para Ares y Violeta, quienes dedicaron su vida perruna al servicio de la Secretaría de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana.
Adiestrados en trabajos de búsqueda, detección de narcóticos y rescate de personas, es donde se han destacado estos dos binomios caninos.
Ares ha estado en las filas del K-9, por ya 8 años; mientras que Violeta, llegó siendo una cachorra de seis meses a la policía de León desde el 2016.
Jorge Guillén Rico, reconoció el trabajo que han hecho a lo largo de su carrera, en compañía de su humano policía, ambos al frente de situaciones adversas en las que se puso a prueba su valor, como el caso de Ares, quien en un hecho fue rociado con ácido.
«Ares y Violeta, no sólo han sido compañeros de trabajo, sino también leales y amigos protectores incansables, hoy en su jubilación queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por su servicio y nobleza, su legado vive en cada vida que han tocado y en cada misión que han completado, les rendimos homenaje, no sólo por su contribución operativa, sino por su lealtad y capacidad, mostradas en sus años de servicio», declaró el secretario de seguridad.
Ambos canes se quedarán en la corporación. Su «hogar de retiro», serán las nuevas instalaciones que estén en proceso y donde también estará ubicada la policía montada.
ARES Y ZARAGOZA
Este can es un pastor belga, acompañó al oficial Zaragoza durante poco más de tres años aproximadamente.
Zaragoza declaró que el vínculo que tiene con Ares, generó confianza y seguridad al momento de estar en las calles.
«Hemos tenido varios eventos, a veces campales, en los estadios, con las aficiones, él (Ares) nos ayuda a dispersar en ese tipo de disturbios», expresó.
Mencionó estar interesado en adoptarlo, ya que el carácter del can es temperamental y no puede estar con cualquier persona; sin embargo, haber pasado tanto tiempo juntos, podría hacer que esté más tranquilo al lado del oficial Zaragoza.
