
Los activistas que buscan apoyar a los migrantes de paso en el estado de Guanajuato también son objeto de amenazas.
Ignacio Martínez Ramírez director del albergue ABBA en la ciudad de Celaya Guanajuato es una activista con una década de labores de atención a los migrantes que de hecho es parte el mecanismo de Protección Federal de periodistas y defensores de Derechos humanos debido a las amenazas que ha recibido.
En entrevista exclusiva con este diario compartió que en el apoyo a los migrantes hay una delgada línea entre las personas que se dedican a apoyarlos y algunos otros que buscan aprovecharse de ellos como por ejemplo los popularmente llamados polleros.
Ante una labor de protección ante los migrantes hay una reacción de grupos o personas con intereses particulares sobre las personas que van de paso y por ello los activistas también se vuelven objeto de amenazas.
Él relato que personalmente las ha vivido tanto presenciales como mensajes virtuales.
Ellos en el albergue brindan ayuda humanitaria a las personas migrantes con servicios como por ejemplo comer, descansar, bañarse y hasta darles ropa pero también se han especializado ya que atienden a personas con solicitudes de refugio y visas humanitarias y a los refugiados intentan reubicarlos y buscarles un empleo digno.
Este 20 de noviembre el albergue complicará 9 años y antes de la pandemia atendían acerca de 700 personas por mes ahora esta cifra se redujo y se atiende aproximadamente entre 250 y 280 migrantes al mes.
En los años que lleva operando el albergue han atendido acerca de 110,000 personas y por poner una referencia es aproximadamente el total de personas que viven en el municipio de San Francisco del Rincón.
Para poder subsistir tantos años han tenido que profesionalizar su labor integrando protocolos de seguridad tanto para los activistas como las personas que colaboran en el albergue.



