Diversos actos vandálicos y el abandono de autoridades están acabando con el jardín el Cantador, el cual luce un aspecto sumamente desagradable que ha comenzado a deteriorarlo de manera alarmante.

No hay espacio al interior de este jardín en buenas condiciones, el cual es considerado el parque urbano más grande e importante de la zona centro de esta ciudad y lo mismo se ha afectado al mobiliario urbano que se tiene al interior, que a cada una de las piezas que le dan forma.

Los bustos de los guanajuatenses distinguidos que fueron colocados durante la administración municipal 2009-2012 han sido objeto de diversos actos de vandalismo, lo que ha ocasionado un deterioro que hasta ahora no se había presentado.

A todos y cada uno de esos bustos, les ha sido arrancada la placa que los distinguía con sus nombres y las piezas de cantera verde que formaban parte de sus bases, tampoco están en su lugar.

Al parecer, las placas que fueron elaboradas a base de bronce fueron robadas, con la intención de ser vendidas por parte de personas que las arrancaron de tajo del lugar donde se encontraban.

Algunos de los bustos han sido vandalizados con pintas y grafitis que los hacen lucir un aspecto de descuido y abandono, por lo que también han dejado de ser atractivos.

A igual que estas piezas de ornamento han resultado dañados y afectados, los diversos materiales que dan forma al mobiliario urbano que se ubica dentro de este jardín, rodeado de importantes zonas habitacionales y comerciales de la ciudad.

El sistema de alumbrado público que también fue colocado en la citada administración municipal, como parte de las labores de conservación y rehabilitación que hicieron por esos años al Cantador, ha sufrido por igual los daños ocasionados por personas desconocidas.

Los postes que fueron colocados para dar forma al alumbrado en el lugar ya no funcionan y son utilizados como depósitos de basura o de plano han sido arrancados, por lo que han quedado inservibles.

Los depósitos de basura que se cuentan por varias decenas han sido otro de los objetos del vandalismo y por lo menos 5 de ellos han sido arrancados de sus bases y sustraídos del lugar.

Con todos estos desperfectos, el jardín algún día lleno de vida y motivo de orgullo de los habitantes de los barrios cercanos, hoy luce un aspecto lúgubre y fantasmal.

Usuarios cuestionan la labor de las autoridades

Usuarios de este espacio público y personas que acuden con frecuencia para ejercitarse en él, lamentaron la falta de atención de parte de las autoridades y sobre todo el actuar de personas que causan los daños.

“De todos los bustos que hay solo hay uno que está bien, el de Juan Silveti, de todos los otros se llevaron las placas porque son de bronce, de seguro las vendieron por kilo en el fierro viejo”, dijo Jorge Librado, un adulto que se ejercita en el lugar.

Al igual que él, otros usuarios lamentaron el estado en que se encuentra y sobre todo que haya personas que causan daños a un espacio que pertenece a todos los habitantes de la ciudad y no reciben castigo ni sanción alguna.

Algunos vecinos señalaron que por las noches se juntan en el lugar algunas personas que consumen bebidas embriagantes y otras sustancias en el interior.

“Luego en las noches hay personas que se meten a tomar y están ahí hasta la madrugada, también hay veces que huele a yerba”, afirmó Alejandro Rodríguez, vecino del callejón del Ramillete.

Los habitantes de calles y barrios cercanos consideraron que la situación podría mejorar si hubiera mayor vigilancia en el lugar, sólo que incluso durante el día se carece de este servicio.

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