
A pesar de las restricciones que sugiere el semáforo epidemiológico color naranja, un buen número de leoneses abarrotó ayer los centros comerciales para aprovechar el arranque de las ofertas del Buen Fin.
Para el comercio la temporada ofrece un buen indicio de reactivación económica, pero para el sector salud representa una permanente preocupación por el alto índice de contagios de covid en el mes de octubre y primeros días de noviembre.
El secretario de Salud, Daniel Díaz Martínez, exhortó a la población a mantener los protocolos de seguridad sanitaria, pero si persiste la movilidad de leoneses que realizan actividades no esenciales, hay más riesgo de regresar a rojo que volver al amarillo del semáforo epidemiológico.
«Ayer vinimos a ver lo que necesitamos, pero no compramos; hoy regresamos pero ahora sí compraremos porque ya están etiquetadas las rebajas (…)», expresó ayer Angélica N, ama de casa que visitó varias tiendas de Plaza Mayor.
Las voces de los compradores coincidieron en señalar que, son dos importantes facetas: por un lado la reactivación económica para el comercio y prestadores de servicios y, por otro, el riesgo de contagios que genera la movilidad.
Cabe mencionar que, Plaza Altacia y Plaza Mayor cumplen protocolos sanitarios en atención al exhorto oficial de sana distancia, gel antibacterial y obligatoriedad de cubrebocas.
El periodo del Buen Fin será del 9 al 20 de noviembre y participan mil 500 negocios establecidos, informó Elizabeth Vargas, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en León.
Durante la mayor parte del año, las plazas y centros comerciales de la ciudad permanecieron impávidas ante los efectos colaterales de la pandemia de covid que derivó en el cierre de establecimientos por casi dos meses.
Ahora que se tiene la oportunidad del Buen Fin, los comercios enfrentan el reto de reactivación económica pero sin generar riesgos de contagios, un justo medio que parece difícil de cumplir -de acuerdo al escenario de ayer por la tarde-.