
Es muy de mexicanos, salir en familia a realizar las compras por lo que las tiendas del primer cuadro de la ciudad reciben la visita de núcleos compuestos por papá, mamá, por lo menos uno de los abuelos (no importa si materno o paterno) y los hijos de todas las edades.
Es muy de mexicanos aprovechar la vuelta para hacer una visita a los templos y encomendarse a los santos de su devoción.
Pero lo más valioso de ser mexicanos, es que en estas fechas y siempre, abrimos el corazón y nuestros hogares a familia y amigos así es ¿Qué importa un poco de embotellamiento y no alcanzar camión al primer intento?
Es de buen mexicano tomar lo bueno de cada experiencia, sonreír y dar gracias por lo que sí tenemos. ¡Felices fiestas!