El escritor, periodista, divulgador cultural y cronista, Héctor de Mauleón, estuvo en la Feria Nacional del Libro de León, presentando su nueva novela ‘El secreto de la noche triste’, que es el primer thriller novohispano de la literatura mexicana. En entrevista para este medio, el autor habló sobre su obra, la crónica y la importancia del legado histórico.
La novela de De Mauleón trata acerca del tesoro perdido de Moctezuma y todas las leyendas que se tejieron a su alrededor cuando se perdió en 1520, así como la búsqueda que se hizo durante casi un siglo.
La investigación para la novela fue detallada. El autor vivió cerca de la Calzada México Tacuba, donde ocurrieron los hechos que narra en su novela. Cuando consiguió una buena cantidad de libros sobre el tema, se percató que todo era el germen de una novela: había un tesoro perdido, una ciudad poco conocida, la certeza de que unas personas se obsesionaron por el tema, etc.
Sobre su labor como cronista social y urbano, De Mauleón enalteció la importancia de la literatura y la narrativa en el periodismo: “si uno revisa los artículos de los periodistas de los años treinta, se va de espaldas, pues cuando hacían una nota roja, ellos contaban un cuento de Edgar Allan Poe, y cuando narraban un partido de futbol, contaban La Ilíada. Eso da una perspectiva”.
De Mauleón destacó que uno de los grandes problemas de los habitantes del siglo XX e inicios del siglo XXI es que nos hemos ‘divorciado’ del pasado. Pero ahora, el mundo vuelve a ceder a la fascinación por el pasado a través de novelas, documentales y otras fuentes. Esto sin duda es muy sano, pues es la única manera que las personas tenemos de saber lo que pasó, lo que pasa y lo que nos puede pasar. “Estamos viviendo un auge de eso”.
Con respecto al deseo de algunos sectores políticamente correctos que buscan evadir o vetar el pasado, Héctor de Mauleón fue enfático: “el pasado no se puede borrar. Ya lo dijo alguna vez Carlos Fuentes: ‘puedes sacar el pasado de tu casa, pero se vuelve a meter por la ventana’. No hay que cancelarlo ni negarlo, lo que nos queda es resignificarlo, entenderlo, comprenderlo. No caer en el sueño infantil y absurdo de querer desfigurarlo para amoldarlo a lo nuestro. Uno no puede ser juez desde el presente”.
Finalmente, De Mauleón señaló que “en el país de las balas, la barbarie y la muerte, una feria del libro es la oportunidad para dejar la barbarie, y abrirle a los jóvenes la oportunidad de que entren por las puertas de los libros a otros mundos y otras vidas”.




