Para muchos jóvenes, el hecho de que la Feria de León, el evento más importante y tradicional de enero, sea aplazada es algo totalmente inusitado. Sin embargo, no es la primera vez que ocurre. Así lo señaló el cronista vitalicio de la ciudad, Luis Alegre.
En realidad, ha habido 3 momentos.
“El primero fue en 1877, por una lucha política que en ese momento se llevaba a cabo en el país, y fue la que llevaría a Porfirio Díaz al poder. Hubo entonces un rechazo en la fecha de enero a marzo”.
Posteriormente, de 1915 a 1922, debido a la Revolución Mexicana y por la influencia de la gripe española, no hubo fiestas formales durante siete años. No sería hasta 1923, que es cuando se vuelven a reactivar las fiestas de enero.
“La única vez que las fiestas de enero se suspendieron definitivamente, fue en 1946, justamente porque fue el duelo de la Matanza del 2 de enero, para pasarse al siguiente año”, señaló el cronista.
“Este año tiene toda la lógica que no se realice, o bien, que tenga que diferirse por el riesgo que representa”, expresó el cronista.
“Esas han sido las tres ocasiones en que nos hemos quedado, literalmente, sin feria”.
Por otro lado, con respecto a pandemias que han afectado a León, no se puede pasar por alto la de la gripe española y en su momento, la de la influenza. Por ello es importante que haya un registro: saber qué se hizo cuando se enfrentó una enfermedad así.
“Vamos para 445 años que hemos enfrentado tifo, viruela y peste. A lo largo de los años, la solidaridad siempre ha sido un elemento importante para superarlas. Siempre ha sido una cuestión de la gente de la ciudadanía el esfuerzo”, concluyó el cronista.



