Con una pena de 31 años y nueve meses de prisión y obligaciones de hacer una cuantiosa reparación económica del daño a nueve víctimas de fraude, se dictó sentencia contra un leonés que fue juzgado y condenado por ese delito que, según lo probado hasta ahora, cometía engañando a personas que ponían a la venta vehículos de motor.
El ahora sentenciado fue identificado por la Fiscalía General del Estado como Víctor N, pero no aportó información sobre tiempos y lugares en que consumó el engaño contra nueve personas, por las que ahora se le juzgó y condenó en audiencia final del procedimiento penal en su primera instancia.
La sentencia fue dada a conocer este sábado por la unidad investigadora, quien señaló que Víctor N fue condenado a 31 años y nueve meses de prisión y se le impuso la obligación de reparar el daño y pagar una multa. Los montos económicos de esas obligaciones no fueron precisados por la autoridad.
La Fiscalía describió el proceder del ahora sentenciado para tejer el engaño y beneficiarse económicamente con el mismo. Esos son los dos elementos fundamentales del tipo penal de fraude por el que fue procesado y ahora condenado en primera instancia.
Víctor N se ponía en contacto con sus víctimas por medios digitales cuando anunciaban vehículos de motor en venta, ofrecía una cantidad de dinero como pago inicial para hacer la compra y obtener el vehículo junto con los documentos que acreditan la propiedad, y utilizaba lo que la Fiscalía llama “contratos ficticios” para inspirar confianza a las víctimas.
Una vez que los tenía en su poder, no pagaba el valor total y los revendía a terceros.
La sentencia dictada en su contra es una de las penas por fraude más severas que se conocen hasta ahora, impuestas en León, aunque con la opción de ley a impugnarla en segunda instancia.



