El carrusel sacó el niño interior de los visitantes de la feria, quienes aprovecharon el mecanismo apto para adultos y se subieron a dar vueltas montados en su caballo.
El juego mecánico es un clásico de la feria que siempre se ha caracterizado por ser uno de los favoritos de los menores, pero hoy en día es una atracción que por su tamaño y resistencia se ha vuelto de interés para adultos también.
Juanita Alonso, quien se dedica a atender a quienes desean subirse al juego, explicó que la elaboración de esos carruseles se hace en el estado de Aguascalientes y tarda hasta 2 años en tener estos mecanismos listos para presentarlos en una feria, y es que no sólo se trata de un juego sino de toda una obra arte.
Cada caballo es diferente, ya sea de raza, montaduras u otras características coloridas, que hacen que al momento de subirte la elección sea también una cuestión que dependa del atractivo visual de y la relación con la personalidad de quien los vaya a montar.
Una de las recomendaciones que hizo Juanita fue que no deben subirse dos personas por caballito y revisar las condiciones de uso de cada carrusel, pues no todos son para adultos.
Hay 2 carruseles con capacidad para adultos en toda la feria y cuentan con mayor demanda que los que son sólo para pequeños; “a la gente le gusta mucho subirse al carrusel y se emocionan”, señaló.
Pablo y Gaby, una pareja que paseaba con su hija, dijeron que lo primero que harían sería ir a ver los animales y posteriormente existía la posibilidad de aprovechar para subirse pues les trae recuerdos de cuando eran niños. “Nos da la oportunidad de también divertirnos nosotros”, señaló Pablo quien dijo que a diferencia de los otros juegos, éste no les mareaba.
Su hija también se mostró emocionada por estar en la feria y dijo que también quería subirse a ese enorme carrusel.
En definitiva el carrusel es uno de los juegos que actualmente continúan representando una de las atracciones más importantes y representativas de la feria, y cuenta con adaptación de sillas para quienes por vestimenta o temor a subirse al caballo prefieran sentarse en él.




