Primera Parte

Escribimos este artículo en un día en que se celebra un aniversario más del natalicio de nuestro ilustre presidente don Benito Juárez, de origen zapoteco y de acuerdo a su condición de humildad pudo rebasar los límites de la ignorancia, adquiriendo un título universitario de abogacía y con una continua superación llegó a ser presidente de la República. Podemos expresar en la opinión de muchos que fue un gran presidente que gobernó bien el país, entre sus logros importantes fue la terminación del imperio y otras muchas cosas importantes que nos ha dejado cuando estuvo dirigiendo los destinos de la Patria. También nos heredó una frase que por su fuerza, su profundidad y gran significado ha dado la vuelta al mundo, que dice: “Entre las naciones y entre los pueblos, el respeto al derecho ajeno significa la paz”; sin embargo, hay voces disidentes que no aceptan en su totalidad su gestión presidencial y un grupo importante del sector conservador no liberal.

En fin, el motivo de este artículo no es describir en esta ocasión su actuación finalmente y dejo al criterio de mis lectores, quienes seguramente tendrán la mejor opinión.

Por esto este artículo trata de un tema que por su importancia y significado trascendente en la vida nacional merece ser comentado y argumentado de una manera más extensa.

Lázaro Cárdenas del Río, presidente de la República en el periodo 1934-1940, realizó decretos importantes y trascendentes en la vida nacional, que siguen teniendo vigencia después de más de 70 años. Su gestión está definida como un presidente que amó a su pueblo, con un sentido nacionalista y de justicia plena.

Quizá este 18 de marzo pasado haya trascurrido un poco desapercibido porque sin desearlo los mexicanos estamos embebidos en una serie de eventos contradictorios de la Ley de la Reforma Energética, que se ha llevado a diferentes puntos de vista entre lo constitucional y no constitucional en la que el Ejecutivo y el Legislativo han encontrado en el Poder Judicial diversos puntos de vista que no concuerdan con lo que ellos dicen.

Se recuerda este 18 de marzo la explotación petrolera, pues en aquel entonces México y su petróleo, que era abundante, era manejado por empresas extranjeras y el presidente Cárdenas valientemente las expropió y nacionalizó el manejo de nuestro petróleo.

Un presidente de origen michoacano, de gran sabiduría, buen juicio que tomó esa gran decisión tan importante en la vida de nuestro México, también les confirió la propiedad de la tierra a los michoacanos con la Ley Agraria, me consta que en la actualidad todavía en los ayuntamientos, que son muchos en Michoacán, en la papelería oficial de los municipios conservan el sello del presidente Cárdenas, a quien le llaman todavía cariñosamente Tata Lázaro. Así podríamos resaltar la redención libertaria en el devenir histórico de su gestión como presidente de la República.

El presidente Cárdenas hizo esta expropiación y dejó como un legado de libertad y autonomía patriótica el manejo del que se ha llamado con toda razón oro negro, que no es más que el valor del subsuelo generoso de nuestro país que proporciona en forma de riqueza, como un recurso no renovable, pero sí con una visión del futuro promisorio que se avizoraba desde aquel entonces.

Lo que no pudo siquiera suponer fue que la dirección de este petróleo fuera objeto de un manejo irresponsable, que fue la caja chica en varios sexenios hasta que al final en este gobierno se han advertido que sigue el despilfarro heredado y la corrupción inherente, simulando una legalidad tramposa y desorbitada.

El tema del petróleo no se puede resumir en un solo artículo, seguiremos escribiendo las barbaridades que siguieron y que están sucediendo en el momento actual, será interesante exponer los graves desfalcos de muchas manos criminales y seguiremos el tema en el próximo artículo.

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