
“La industria está viva. Logramos un primer gran paso en esta lucha por defender a la industria zapatera, lo que nos da la tranquilidad de que, aunque los retos son monstruosos, el camino de la industria es esperanzador”, señaló Mauricio Battaglia, Presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato.
El martes pasado se publicaron, en el Diario Oficial de la Federación, las modificaciones a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, que favorecen a la industria zapatera que desde hace años exige “piso parejo” para poder competir en igualdad de circunstancias con proveedores de otros países.
A grandes rasgos, desde 2011, la CICEG y en general la industria zapatera representada por la CONCAMÏN, arrancó el tema mismo que por cuestiones ajenas a los industriales no obtuvo la respuesta deseada.
En esta ocasión, gracias al apoyo de los gobiernos municipal y estatal y la buena disposición de la Secretaría de Economía se logró que dos fracciones pasan de estar exentas a ser grabadas con el 25% y cuatro fracciones aumentan su arancel en cinco puntos porcentuales lo que equivale que seis fracciones arancelarias aumentan su arancel temporalmente, mismo que vence el 31 de julio de 2025.
Las otras 15 fracciones arancelarias del Decreto de 2019 mantendrán su arancel de manera indefinida pero, dado que el Decreto 2023 menciona en sus considerados que se elimina la desgravación arancelaria prevista en el decreto de 2019, los aranceles se mantendrá de manera indefinida en niveles de 25% y 30% para estas 15 fracciones que equivale a más de 98 millones de pares, para los cuales ya no se reducirá su arancel, lo que era una de las amenazas más importantes para el sector.
Comentó Mauricio Battaglia que lo que sigue en el proceso es insistir con temas como la labor de las aduanas para combatir el dumping.