Con una misa de acción de gracias por el trabajo, empleo y armonía familiar los empresarios de la industria del calzado, celebraron a su Santos Patronos San Crispín y San Crispiniano, en la Catedral, Basílica de la Santísima Virgen de la Luz.
Empresarios y trabajadores zapateros fieles a su devoción a San Crispín y San Crispiniano, acudieron con sus familias a la celebración eucarística a refrendar también su Fe Mariana ante la imagen de la Virgen de la Luz patrona de León.
Elevaron oraciones por tener un año más fructífero en trabajo, en empleo, en salud, armonía familiar y laboral en las empresas de la cadena productiva del calzado, en León, San Francisco del Rincón, Purísima y en la entidad.
El vicario general de la Arquidiócesis de León, Juan Rodríguez, los motivó a seguir el ejemplo de los mártires San Crispín y San Crispiniano que capacitaban y ayudaban a los más pobres a elaborar zapato, les enseñaban el evangelio en la práctica, para que se superaran y salieran adelante con sus familias.
En las Galia, Bélgica, en el año 285 y 286, fueron perseguidos por el emperador Maximiano, por enseñar el evangelio, y los martirizaron hasta degollarlos.
Exhortó a empresarios a trabajar no solo en lo material sino en lo espiritual, más ahora en los tiempos de tanta violencia, apostasía, pérdida de fe y valores en la sociedad, para no dejarse vencer porque el trabajo todo lo vence y es para dignificar a las personas.
