Los asesinatos perpetrados a niñas, niños y adolescentes son una problemática atroz en el Estado de Guanajuato. Para gente que habita en la colonia Vibar, donde ocurrió uno de los hechos más recientes, la situación es escabrosa, pero tristemente clara: “los delincuentes no se tientan el corazón”.
El miércoles 21 de febrero ocurrió un hecho delictivo que se suma a otras agresiones a menores en el estado en diferentes municipios, como León o la Zona de Pueblos del Rincón: dos menores de edad fueron asesinados, mientras que un tercero quedó lesionado tras un ataque armado. Los hechos ocurrieron en la calle Orestes.
La ubicación del hecho trágico es crucial, pues se trata de una de las zonas más transitadas de la ciudad: el bloque de edificios donde ocurrió la balacera fue entre la estación de bomberos y la estación de transferencia del Sistema Integrado de Transporte.
“No les importa (a los delincuentes) no se tientan el corazón” son las lapidarias palabras de Jacinta Esparza, madre de familia que vive en la zona. Al respecto, otro de sus vecinos, Nicolás Sánchez, es igual de claro:
“Aunque la policía y la Guardia Nacional hacen sus rondines, los delincuentes no les importa nada. Saben que la gente decente estamos a la buena de Dios”.
Lo cierto es que, en redes sociales, se ha difundido un video de los hechos, en el que se escuchan niños llorando de forma desgarradora y la voz de una mujer que intenta tranquilizar: “está vivo, mi amor. Cálmate. Está vivo (…) ya, mi amor, ya”.
Muchas de las personas que viven en los edificios y en la colonia Vibar son familias, y como es muy claro, temen por sus hijos. El sábado por la mañana aún quedaba la franja amarilla de policía, como un aciago recordatorio.
