Eran pasadas las 13:00 de ayer sábado cuando el ‘Ciclón Pelusa’ tocaba tierra en Sinaloa, arribando al aeropuerto internacional de la ciudad de Culiacán, procedente de Ciudad de México –escala obligada–, donde hasta hace no mucho se desempeñaba como presidente del Dínamo Brest de Bielorrusia (cargo que continuará ocupando de manera honoraria).
La expectación comenzó a creer desde el anunció de la directiva de Dorados confirmando que ‘El Pibe de Oro’ sería su nuevo entrenador tras la destitución de Paco Ramírez luego de los malos resultados que tienen al conjunto culichi hundido en la parte baja de la tabla en el Ascenso MX.
Un centenar de fanáticos se dieron cita en las instalaciones de la terminal, así como la prensa en todas sus versiones, listos para la llegada del hombre que alguna vez, hace 32 años, alzó la Copa del Mundo en el Estadio Azteca.
La idea original era mover al astro pampero por un conducto alternativo, buscando evitar el tumulto que seguramente sobrevendría, pero no fue así, y a su salida fue abordado tanto por aficionados ansiosos y sumamente deseosos de un autógrafo o una fotografía, y que comenzaron a cerrarle el paso a medida que la inquietud los fue invadiendo.
Reporteros, camarógrafos y fotógrafos de los diferentes medios de comunicación que cubrían el evento, también se acercaron buscando la mejor toma, el mejor ángulo y las primeras declaraciones del ‘Pelusa’, pero poco se pudo obtener realmente ante embudo de personas que la multitud formó.
“¡Diego, Diego, Diego!”, resonaba el coro en voz de los fanáticos que asistieron a la improvisada pero ineludible recepción, deseosos de estar cerca al que ya comienza a lucir como el nuevo ídolo de la hinchada sinaloense, al tiempo.
La directiva mostró también, a través de sus redes sociales, un grafiti en honor del ‘Diez’ en un túnel, desde la elaboración del mismo, donde se muestra al mencionado entrenador y la leyenda: “Bienvenido, Diego”.
Discreto convoy
Tras su salida de la terminal aérea, Diego Maradona abordó el vehículo que lo trasladaría, a la menor brevedad, hasta el hotel donde fue hospedado, y en el camino fue escoltado por dos motocicletas de la policía municipal que se colocaron a la vanguardia para tratar de abrir paso y así acortar lo más posible el tiempo del recorrido.
Finalmente, a su llegada al lugar donde habría de descansar, ‘El Pibe de Oro’ fue recibido por directivos del club, así como por otro contingente de medios de comunicación que, de manera estratégica, cubrían el mismo punto en espera del nuevo director técnico del ‘Gran Pez’.
Fue apenas la llegada de Diego Maradona, pero se espera que la fiebre que acaba de despertar se intensifique considerablemente conforme se haga cargo del equipo y comience a trabajar, tanto antes como durante los partidos, además de que se pronostica un tremendo impacto de marketing que generará estadios llenos tanto en casa como fuera, por el simple hecho de poder ver al otrora campeón del mundo en el banquillo gritando indicaciones a sus jugadores, además del show mediático que su sola presencia puede representar.
