El viernes, el secretario de Salud, Daniel Díaz Martínez, anunció el cambio de color en función de la capacidad hospitalaria y el comportamiento de los casos de Covid-19, pero exhortó a la población a no relajar los protocolos de prevención.
Ayer sábado, los pasillos de la Zona Peatonal, así como los corredores entre el mercado Aldama y la Plaza Principal, proyectaron «el regreso» de los leoneses a sus actividades ordinarias de compras y esparcimiento.
A pesar de esta afluencia de viandantes, los comerciantes establecidos aseguran que las ventas de productos y servicios todavía no se normalizan debido a la falta de poder adquisitivo generado por la cuarentena y pérdida de muchos empleos.
«Sí ya hay más movimiento, pero la gente no entra al local, y si entra sólo ve, no compra», dijo Andrés, un comerciante de la calle 5 de Mayo, quien espera un incremento gradual de la demanda en productos y servicios.
En cuanto a los comerciantes ambulantes, la Dirección de Comercio anunció el jueves que todavía no tienen autorización y la restricción aplica a vendedores de globos, productos de temporada, entre otros.
Sobre restaurantes y hoteles, la normativa municipal plantea protocolos sanitarios para cada giro comercial o de servicios, y ya se autorizó la actividad para una terraza de un restaurante en la Plaza Principal.
De manera gradual regresarán a la actividad los giros comerciales en la medida de que se cumpla el exhorto a mantener la sana distancia, uso de cubrebocas, uso de gel, así como la sanitización frecuente de las instalaciones.
La Secretaría de Salud insiste en que, la luz amarilla no significa bajar la guardia. El contexto trae al escenario lo que ocurre en España en estos momentos, en donde se ha tenido que regresar al confinamiento por el alto número de contagios de coronavirus.
