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Viven un calvario por la desaparición de Juan Diego

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Una serie de irregularidades ha rodeado la desaparición de Juan Diego Rocha Moreno de quien su familia no sabe nada, desde el 3 de diciembre del año recientemente concluido.
Un verdadero peregrinar han tenido que vivir los padres de este joven de 28 años, originario de León y a quien su familia vio por última vez gracias a una videocámara de sus vecinos, mientras se ausentaba acompañado de un amigo de su padre, un hombre de 44 años, llamado Juan Gabriel N , también desaparecido.

Primero, según platica Juan, el padre del muchacho, en León no les hicieron caso porque como “se supone” que iba a Irapuato, le dijeron que la denuncia se tenía que poner allá, en la vecina ciudad fresera.

Luego, una vez abierto el expediente, les avisaron que subirían las fotos y los generales de su hijo a la Plataforma de Alerta Ámbar, lo que no ha sucedido. Así es que poco o nada ha podido hacer por ellos la sociedad civil. Si no se ha dado a conocer el caso, ¿Cómo podrían saber de su desaparición y aportar información para encontrarlo lo más pronto posible?
Para el padre que ahora suplica a la Virgen por encontrar pronto a su hijo, fue el “gobierno” el que lo desapareció.

“Los amigos y la familia de mi amigo, con el que iba mi hijo, tienen miedo a hablar. Dicen que los que se los llevaron fue el gobierno porque ‘la mañana’ lo que hace es agarrarlos y si fuera cosas de narcotraficantes o del crimen, ‘la maña’ todo lo que quiere demostrar es poder; balacear la camioneta, dejarla tirada y cuerpos destazados. Ese es su poder”, dijo Juan quien afirma que él está convencido de que su hijo está vivo y no va a descansar en buscarlo.

Bertha, la madre, sólo agacha la cabeza y contiene las lágrimas. Su corazón de madre le dice que algo no está bien. No atina a contestar. Su procesión la lleva en el semblante.
El papá atribuye el conflicto a una cuestión de “faldas” del amigo con el que su hijo iba cuando juntos desaparecieron.

El dolor es demasiado grande, la Güera, la mamá, no puede ni hablar. Llegaron a las instalaciones de El Heraldo esperando que alguien los escuche. El proceso se adivina lleno de trabas y fallas y mientras, el tiempo transcurre y del paradero de su hijo, nada.
Además de que Juan Diego no aparece, tampoco se sabe nada de su vehículo, un auto Nissan de la línea Juke, tipo Suv, color amarillo con palcas GHF 285 E.
El joven no tiene tatuajes pero presenta señales de vitíligo que padece en varias partes del cuerpo, especialmente en el rostro.

Su oficio es la herrería al cual se dedica durante las temporadas que radica en los Estados Unidos. Aquí en León, colabora con una empresa que se dedica a la construcción, precisamente en temas de herrería y acabados.

Finalmente el reporte se los tomaron en la ciudad de Irapuato, en la Agencia Investigadora 17-UEIPD01, donde les extendieron una especie de “recibo”, con el folio 262316, que acredita el número de carpeta 145203.
La familia de este muchacho espera que la ciudadanía les ayude a encontrar a su hijo mientras las autoridades hacen su parte.

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