En la colonia Chapalita, después de una semana sin agua, llegó “un chorrito” por la tubería de Sapal, como si fuera “un milagro”. Los colonos piden que se normalice el suministro, que no los castiguen tanto en este tiempo de fuertes calores.
Ante los continuos reportes, el Heraldo acudió a las calles de la colonia Chapalita, porque el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León no les hace caso, según los quejosos.
En la calle Venezuela, en el domicilio 203, la señora Enedina Contreras expresó “acaba de llegar ‘un chorrito’ de agua por la tubería, es como si fuera “un milagro”, ya teníamos casi una semana sin agua, desde el sábado.
Al otro lado, en el 205, Juan Medrano dijo “ya ni la amuela, Sapal nos limita en exceso el agua, con un chorrito al día o nada, tiene que estar uno al pendiente si en la madrugada llega o durante el día, para llenar cubetas o botes”.
MOLESTIA
Enojado cuestionó que Sapal es muy efectivo para cobrar los recibos, tanto que hasta cobra “el aire” que sale de las llaves, no se equivoca en cobrar ni se atrasa y corta el servicio a quien no puede pagar uno o dos meses.
“Que no nos castigue tanto, que sea parejo, así como es bueno Sapal para cobrar, que también sea bueno para abastecer el agua, o que avise, porque no dice ‘ni agua no va’”, manifestó inconforme.
El vecino Hugo Lara quiere hacer una demanda al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado por el mal servicio, pero no sabe con quién dirigirse, si con la Profeco o con quién, porque nadie se atreve a sancionar a dependencias públicas, porque se amparan, o no procede nada.
“Aun así, queda mala imagen de Sapal, porque en este rumbo, aparte de que dosifican el agua a chorritos y cuenta gotas, no destapan las coladeras ni el drenaje, antes de que empiecen las lluvias, para que no brote el agua por las coladeras de las calles”, señaló.
En las calles Yucatán, Canadá, Jalisco, entre otras, los vecinos están molestos por la falta de agua para el aseo de las casas, los sanitarios, aseo personal, porque el “chorrito” no alcanza a subir a los tinacos y la gente tiene que estar alerta hasta en la madrugada en espera de que llegue el ínfimo suministro del vital líquido.
