
La problemática del agua en León apenas empieza, junto con el 2024. No ha concluido el mes de enero, y en colonias como Jardines de Lomas de Medina la escasez del líquido vital ya es un conflicto habitual.
Lo anterior, se suma al conflicto que tienen los conductores de pipas de la ciudad, popularmente conocidos como ‘piperos’ a quienes el Gobierno Federal les ha cerrado pozos y los ha detenido de manera arbitraria, pues se ha señalado que se trata de explotación ilícita. Sin embargo, los piperos han pedido que se llegue a un acuerdo, pues ellos no están al tanto de qué pozos son legales y cuáles no, y de todos modos están pagando por llenar sus vehículos del líquido.
Sea como fuere, las personas más perjudicadas son las familias de la periferia, quienes no pueden surtirse de agua en zonas donde no llegan las tuberías.
En Jardines, la zona más elevada de Lomas de Medina, es muy difícil que llegue el agua y con ella, las pipas. Hay familias que han estado semanas enteras sin agua, y tienen que compartirla con otros vecinos o recorrer largas distancias para llenar garrafones de agua.
María de Jesús, representando a los colonos, señaló que el agua no llega de manera correcta, por lo que necesitan de las pipas. Medina es una de tantas colonias que enfrenta la falta de agua. Hay quienes venden el agua a 20 o 25, pero también a 17… no hay un precio concreto. SAPAL también deja agua, pero no lo hace de manera constante.
“Somos mucha gente y no todos tenemos el beneficio del agua. Cuando llega una pipa nos tenemos que avisar entre todos. No pedimos el agua regalada, la queremos vendida”, dice María de Jesús. “En esta colonia no tenemos el apoyo que necesitamos”.
Emma del Socorro, quien vive en la zona más alta de Medina, señala que al tratarse de un área muy elevada donde está su casa, no todas las pipas quieren llegar. Hay quienes no pueden ni regar las plantas y echar agua al baño. El problema, en lo más alto de la colonia, es constante.
Dice Kimberly, vecina afectada: “No tenemos ni siquiera toma de agua. Hay quienes pueden acudir a la toma, pero nos queda a cinco cuadras”.