
En la calle San Felipe vive el señor Genaro Castillo, quien se dedica a la recolección de botellas y cartón. Su vida nunca ha sido fácil, y para él, la pandemia ha venido a complicar las cosas. Ahora es más complicado conseguir trabajo y apoyo en cualquier lugar… por otro lado, señala que en San Juan de Abajo hay cosas que jamás cambiarán. A saber: la escasa pavimentación, la pobreza, la falta de agua. Eso ha seguido y sin duda, tardará tiempo en cambiar.
Aunque hay escuelas en San Juan de Abajo, la pandemia ha mermado y limitado la educación, trasladándola al mundo digital. Para una colonia donde escasea la televisión e internet, no es sencillo lo que para otros es una actividad completamente común.
Los hijos de María del Carmen Navarro, por ejemplo, no han podido estudiar en lo que va de 2021. Ella es madre de dos niños y dos niñas. “Desde el año pasado ha sido muy difícil. Entiendo que nos digan que nos quedemos en casa, pero no podemos estar en todo”.
Por otro lado, no faltan quienes sí tienen recursos para un teléfono celular y gastan como mínimo 100 pesos en datos, aunque llega a ser mucho más. Así es como la gente de San Juan de Abajo, y otras colonias leonesas, vive en tiempos de coronavirus.