Como muchas colonias de León, Brisas del Lago ha pasado por un destino similar: Hace al menos diez años era un lugar tranquilo, residencial, en el que sus vecinos tenían pocas preocupaciones.
Hoy en día las cosas son diferentes: escasea la vigilancia, pero prolifera la delincuencia.
Víctor Humberto Salazar, secretario del Comité de Seguridad de Brisas del Lago, explica que el terreno de donación ha sido toda una batalla.
El lugar no tiene iluminación suficiente, y no está condicionado para que los niños y los jóvenes puedan hacer actividades recreativas.
Además, hay segmentos donde es muy fácil que cualquier delincuente se brinque los muros para acceder a los fraccionamientos privados.
POCOS POLICÍAS
Los policías acuden al lugar en la medida de sus posibilidades, pero Brisas del Lago padece un conflicto similar a la de muchas otras colonias de León: Son pocos policías para lo mucho que el delito ha crecido en la Capital del Calzado.
“Por desgracia, al no tener policía vecinal, vamos a padecer ese tipo de situaciones, ya que la colonia es muy susceptible para que alguien entre, cometa una fechoría y salga. Tenemos bandas muy conocidas que rodean la zona, como es la de Los Macheteros, la de Los Orejones, entre otras”.
Los terrenos baldíos de los alrededores es otro de los problemas: Se acumula la basura y en los muros de las casas es común que los vándalos hayan rayado la propiedad privada.