
El caso de Punto Legal es uno de los fraudes más terribles ocurridos en el estado de Guanajuato en los últimos años.
Lo que empezó como personas que de buena fe querían comprar casas para tener un patrimonio, un sueño para el futuro, se ha convertido en una auténtica pesadilla: 400 personas afectadas.
Muchas de ellas han perdido no solamente su dinero, sino que además se han endeudado y actualmente padecen problemas de salud física y mental.
Hoy, se llevará a a cabo una audiencia en la que las personas afectadas esperan obtener respuesta.
Ubaldo Magallanes, quien coordina a las personas afectadas, recuerda que todo comenzó desde 2019, cuando muchas personas vieron que en redes sociales se remataban casas a precios muy accesibles, sobre todo para personas de escasos recursos. A los interesados los atendía un hombre llamado Edgar Francisco N.
La oferta consistía en que se apoyaba con el 30 por ciento del costo de los inmuebles, mientras que el otro 70 por ciento antes de entregar los contratos notariados. Pasaron los años, y los afectados se dieron cuenta que no se cumplían con los acuerdos, por lo que procedieron a levantar una denuncia.
Muchas personas no sabían cómo reaccionar, pues eran primerizos como víctimas de fraude. Se dieron cuenta que muchos folios estaban adulterados. Después, tuvieron que asistir a la PROFECO. Allí fue donde Ubaldo levantó su primera denuncia.
“Se dejaron venir denuncias en cascada. En 2022 imponemos las primeras denuncias, actualmente, solo en Guanajuato, son alrededor de 400 denuncias, pero si agregamos Aguascalientes, Celaya, Irapuato, Guanajuato Capital y hasta CDMX, son alrededor de 500”, recuerda Ubaldo. “Nuestro calvario empezó cuando percibimos violaciones a nuestros derechos y el debido proceso”.
Las historias de las personas afectadas son desgarradoras. Hay ejemplos de adultos mayores que vendieron todo y ahora viven casi en la mendicidad, o familias con problemas y conflictos internos y hasta desintegradas.”Es un daño social a más de 400 familias y el daño patrimonial excede a los 120 millones de pesos”.
Hoy es la audiencia, y se tiene toda la esperanza que que por fin, el mal sueño termine. Ubaldo espera si la hay, que se trata de una sentencia justa.
TESTIMONIO
Pamela es una de las muchas personas afectadas por Punto Legal. Su nombre se ha cambiado para proteger su anonimato y por cuestiones de la audiencia.
Todo comenzó cuando su esposo vio una venta de casas por Market Place a precio accesible. Entonces, se contactó vía MSN. Le dijeron que las casas se estaban rematando debido a los estragos de la pandemia, y entre la pareja acordaron aprovechar para tener un patrimonio. Corría julio de 2021.
Tras concretar una cita en el despacho Punto Legal, ubicado en Juan Alonso de Torres, donde hablaron con el señor Edgar Francisco. Les dijo que muchas personas se endeudaron durante la pandemia, y estaban a precio accesible porque el banco necesitaba rematarlas. Todo estaba pagado, como servicios de agua y luz.
“Todo estaba en proceso, nos dijeron que solamente faltaba desalojar la casa. Nos pedían un 30 por ciento para apartarla. La casa tenía un costo de 250 mil pesos. Nos movimos, con el fin de obtener el dinero y solicitamos un préstamo, más un ahorro apartamos la casa”, recuerda Pamela.
El día que se hace la transferencia no había ningún notario. Solo una secretaria. La situación no empezaba a pintar bien. Les entregaron los papeles una semana después. Pasó el tiempo y no los llamaban. La pareja tuvo que insistir 6 meses después.
“Los papeles estaban serigrafiados, tenían sellos. Nosotros dimos por hecho que todo era legal”, evoca Pamela.
Después, comenzaron a aplazar las cuestiones del papeleo. Supuestamente ya les iban a entregar la casa con sus nombres. Cinco meses después, les dijeron que no podían acercarse a la casa en cuestión, porque había paracaidistas y se desalojaría. Luego el abogado no estaba.
“Siempre tenían una excusa”, dice Pamela. “Fue una situación desgastante”.
A finales del 2022 Pamela ya exigía la devolución de su dinero, porque estaban pagando elevadísimos intereses del préstamo. Pero Edgar Francisco parecía no importarle. Un día prácticamente los corrió, porque ya no querían la casa, sino su dinero de vuelta, el problema era que el estafador tenía guardaespaldas en su oficina. Así fue como pusieron una denuncia.
Sobre la audiencia del día de hoy, lo único que Pamela y las más de 400 familias esperan es que se haga justicia.



