La situación que vive no solo León, sino todo el mundo, ha sido extremadamente difícil para los habitantes del tradicional Barrio de El Coecillo, pues tienen que soportar no solo la pandemia y la posibilidad de retroceder a semáforo naranja, sino además, la crisis económica y la inseguridad.
Para muestra, basta recordar que la semana pasada hubo dos asesinatos en la calle La Luz casi esquina con Mérida, de las más transitadas de la zona. Entre robos a mano armada, asaltos y el cuerpo desmembrado que encontraron en la calle Toro esquina con Españita hace tres semanas, la gente del barrio sigue con sus vidas.
TOP TEN
Por si eso fuera poco, de acuerdo con la Secretaría de Salud estatal, el barrio que nos ocupa está entre el “Top Ten” de enfermos de coronavirus, junto con otros antiguos barrios de la ciudad como lo es San Miguel. Hasta el momento, hay 51 mil 470 casos confirmados en todo Guanajuato.
Marisol Moreno es una de las cientos de personas que viven en El Coecillo. Desde hace años se levanta muy temprano para vender jugos y licuados. Ha perdido familiares por la pandemia del coronavirus, y actualmente uno de ellos se encuentra hospitalizado. Mientras recoge sus cosas, cuenta:
“Ha sido un año difícil para todos. Yo tengo clientes que me dicen que en toda una semana hacen 200 pares de zapatos y eso, actualmente, es mucho. Yo saco lo necesario de lo poco que se está vendiendo. ¡No es que las personas no queramos hacer caso a las autoridades! Lo que pasa es que tenemos que trabajar, es una necesidad y no podemos quedarnos en casa aunque queramos”.
Otro de los habitantes más característicos de El Coecillo es Aurelio Arrona Silva, propietario del bar “El Salón Rojo” ubicado frente al Jardín San Francisco. Desde 1979 ha estado al frente del negocio, y actualmente no ha sido nada fácil salir adelante, en parte porque tuvo que cerrar durante 4 meses.
Poco a poco, la gente de El Coecillo se recupera, entre el semáforo amarillo y la posibilidad de transitar a rojo.



