Miles de leoneses recordaron y convivieron con la tumba de sus papás en los diversos cementerios de la ciudad.
Desde muy temprano los comercios de flores o adornos se instalaron fuera de los panteones con la intención de poder ofertar una ofrenda para los que se han ido de este mundo.
Entre lágrimas, con sombrillas para cubrirse del Sol y un sentimiento de nostalgia y hasta melancolía, así la mayoría de los leoneses fueron a visitar a sus padres al lugar donde descansa su cuerpo.
Música norteña, de banda en vivo, mariachi, incluso en bocinas, comida, convivencia como si nunca se hubieran ido otro lugar, fueron algunas de las diversas situaciones que se presentaron en diversos panteones.
Ayer El Heraldo visitó el campo santo que está ubicado en el bulevar Delta para encontrar un panorama de sentimientos encontrados por parte de la mayoría de los leoneses, familias enteras conviviendo, sentados alrededor de las tumbas , recordando momentos que vivieron en vida e incluso cantando canciones que los ya difuntos cantaban o eran de su agrado.
En gran parte del día, un agente de Tránsito estuvo regulando la entrada y salida de estos lugares para poder acudir con más tranquilidad y agilizar el tráfico vehicular y peatonal.
