La violencia en Guanajuato se ha recrudecido en los últimos días y varios hechos lo demuestran: el enfrentamiento armado en Jerécuaro, las fosas en Irapuato y la masacre en Yuriria, donde también, el domingo 3 de agosto, dos personas recibieron balazos en el Malecón, una de las zonas más concurridas del lugar.
Sobre esta situación que parece ir en aumento, habla el especialista en temas de seguridad David Saucedo, en entrevista para este medio informativo, quien detalla cuáles pueden ser las formas de actuar del crimen organizado y la percepción de la ciudadanía respecto a la inseguridad.
“Hay varias hipótesis al respecto” explica Saucedo, quien empieza explicando la del Gobierno del Estado, pues ellos tienen la percepción de que hay un descenso de la cifra y la tasa de cada cien mil habitantes. “No lo descarto, pero esa es la percepción que tienen las autoridades”.
Por otro lado, están los colectivos de búsqueda, cuya percepción es distinta: son los cárteles quienes están ocultando los cadáveres de las personas secuestradas y asesinadas, para después enterrarlas en las llamadas narcofosas. Por tanto, no es que haya una “disminución” sino que los cárteles están desapareciendo a las personas asesinadas. Esta perspectiva es a nivel nacional.
SANTA ROSA, DETRÁS
Hay una tercera explicación que ofrece Saucedo: es posible que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) esté imponiendo una ‘pax narca’ en ciertas regiones… mientras que en otras no, como las ya mencionadas Yuriria y Jerécuaro.
David Saucedo detalla que, lo cierto es que gran parte de las masacres que han sido perpetradas recientemente son perpetradas por el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) cuyas células han atacado dichas zonas.
A 5 años de la captura del Marro, Saucedo evoca que, para evitar que el CJNG se apoderase de Guanajuato, el Cártel de Sinaloa mandó células, por lo que hay algunas operando en el estado, con respaldo del Cártel de Santa Rosa. Por su parte, el Marro, desde prisión, hizo alianzas con el Cártel del Golfo para respaldar a su grupo. Esto lo fortaleció.
Entonces… ¿qué les espera a las y los ciudadanos?
Un problema es la falta de confianza de la ciudadanía a las y los ciudadanos, que se ve afectada en delitos como la extorsión, que casi no se denuncia, precisamente, por el miedo de la gente a los extorsionadores, y la falta de confianza a las autoridades.
“En efecto, los grupos criminales se han infiltrado tanto en las policías municipales como en comandancias regionales del FSPE. Desde hace tiempo se sabe que el propio Juan Mauro ha tenido que dar de baja a elementos de Seguridad Pública de FSPE que él identificó que colaboraban con un grupo criminal”.
