Los tres hombres detenidos en San Julián, Jalisco, por los enfrentamientos contra militares registrados el 15 de agosto en ese municipio jalisciense, fueron vinculados a proceso penal.
Pero sólo por delitos relacionados con la posesión de armas de fuego, cartuchos y cargadores, y quedaron en prisión preventiva.
Así lo confirmó ayer viernes la Procuraduría General de la República en un comunicado oficial, después de que los únicos tres detenidos de aquellos hechos fueran presentados ante un juez de control del sistema federal de justicia de oralidad en Jalisco para control judicial y formulación de imputación de delitos.
Los imputados son un hombre detenido en San Julián durante los enfrentamientos que dejaron dos muertos y tres detenidos, dos de estos heridos de bala.
Los lesionados son los hombres que fueron trasladados al Hospital General Regional de León el mismo 15 de agosto, para atención médica por impactos de arma de fuego y quienes fueron trasladados a Jalisco el viernes 17, siempre en calidad de detenidos.
Desde su captura se les señalaba por la portación y posesión de unas 73 armas de fuego entre fusiles de alto poder, ametralladoras y pistolas, así como un lanza granadas y 600 mil cartuchos útiles, pero además por la posesión de unos 10 kilogramos de mariguana y droga llamada cristal.
Sin embargo, en la diligencia judicial el juez de control sólo los vinculó a proceso penal por delitos relacionados con violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y explosivos, por la portación de armas de fuego, balas y cargadores de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
El juez les impuso además prisión preventiva como medida cautelar, que en este caso sería prisión justificada, otorgada a la petición del Ministerio Público de la Federación.
