La tradición de partir la Rosca de Reyes logró juntar a amigos, familiares y hasta compañeros de trabajo en oficinas o casas; como cada año Nicolás Bocanegra González fue uno de los miles de panaderos que durante este cinco de enero trabajó arduamente para que estas deliciosas roscas fueran disfrutadas con un chocolate caliente o una taza de café.
HISTORIA
La Rosca de Reyes como la conocemos tiene un gran significado, ya que ésta representa la corona, la cual se decora con frutos secos y cristalizados, mismos que simulan las joyas incrustadas en éstas.
Además, tiene un significado religioso, ya que el hecho de esconder un niño entre la masa, representa el momento en que José y María escondieron al niño Jesús de Herodes; el hecho de comerse el pan se relaciona con la comunión.
Por otra parte, la forma circular de esta corona también simboliza el amor eterno de Dios, que no tiene principio ni fin.
PREPARACIÓN
Por más de 70 años en la panadería “El Túnel” ubicada en la calle Rivera con número 104, la familia Bocanegra se ha dedicado a continuar con la tradición de realizar una rosca de manera tradicional.
“Comenzamos a preparar la masa para la rosca desde el día 4 y el proceso es entretenido, nos lleva de 2 a 3 horas, dependiendo de la cantidad de roscas que realicemos”, mencionó Nicolás Bocanegra, panadero por más de 40 años.
Después de tener la masa preparada, se pesa la masa, se comienza a dar forma de un óvalo y se deja reposar, posteriormente se colocan los “monitos” que llevan entre la masa, para luego poner la masa y se unta la pasta y el huevo para pasar a acomodar la fruta.
Luego de media hora de dejar las roscar reposar para que comience a inflar la masa a causa de la levadura, se acomodan en un horno para iniciar el proceso de cocción, en el cual tardan de 20 a 40 minutos en estar listas para su venta.
“Hoy 5 de enero realizamos cerca de 50 roscas con 12 kilos de harina que rinde lo doble al ponerle el agua, huevo, azúcar, levadura… tenemos que hacer las roscar lo más rápido posible porque aparte tenemos que hacer el pan de todos los días”, comentó Nicolás.
Tras varios años de preparación de esta tradición, cada panadero cuenta con una pequeña anécdota de cuando los clientes quieren evitar a toda costa que les toque pagar los tamales el día de La Candelaria que es el 2 de febrero.
“Una vez un cliente me pregunto dónde quedaban los monos para que no le tocaran a él, también hay quienes me piden que les agregue a su rosca más monitos”, agregó.
[responsivevoice_button voice=»Spanish Latin American Female» buttontext=»Escucha Esta Nota»]
