Se dedican a vender tras las rejas… pero no porque lo hagan en un centro penitenciario, sino porque sólo así se cuidan de la delincuencia. Comerciantes de diferentes locales de abarrotes a lo largo de la ciudad han tenido que convertir sus tiendas en verdaderas jaulas, para así protegerse de los criminales.
Es en la periferia leonesa, sobre todo en colonias como San Juan de Abajo, Las Joyas, Lomas de Medina o La Jacinto López, donde es más común ver tiendas de abarrotes donde los propietarios deciden colocar rejas para impedir toda clase de robos. Sin embargo, es cada vez más usual ver estas formas de protección en toda la ciudad, sobre todo en la Zona Centro y colonias como Villas de San Juan o Villas de San Nicolás.
En la subida a la Jacinto López, las dos únicas abarroterías que hay están protegidas por rejas.
ASALTOS Y ROBOS
Una de ellas es propiedad de Ana Guevara, cuyo esposo le levantó una reja en su abarrotería, donde también tiene su casa, que suele tener fieles clientes, ya que es la última antes de la pendiente a la que se llega a la colonia Periodistas Mexicanos. Ella explica:
“Por desgracia en toda esta zona son comunes los asaltos y los robos, y que la gente se meta a las casas. A mí me robaron una televisión, se metieron así como si nada a la casa”.
Por otro lado, está el caso de Miriam Rodríguez, quien con su familia tiene otra abarrotería en la misma zona, y que también está enrejada. “La tenemos para que no nos vuelvan a robar, y también por si las dudas”, apunta.
“Mi hijo trabaja en una herrería, por lo que no me costó nada de dinero. Si mandé poner una reja es por un motivo muy sencillo: para no levantar tentaciones. Sé que con arcas abiertas hasta el más justo peca, por eso es mejor levantar alguna seguridad antes de que pase alguna desgracia”.
Finalmente, Ulises Mondragón, abarrotero de la Zona Centro, advierte que nunca le han robado, pero que decidió colocar un enrejado por simple seguridad.
