Entre las comerciantes está Adriana Antonia, quien enfrenta, al igual que muchos leoneses, varios retos:
“Este es el primer año que nos dedicamos a esto. Vamos saliendo, gracias a Dios, pero son muy bajas. Para nosotros ha sido un gran esfuerzo y muy difícil, hay que tomar medidas para la salud, y mucha gente no sale a comprar por lo mismo, y eso que tenemos de todos los precios, de cinco pesos a 350 pesos. Nosotras somos trabajadoras, es lo mejor que tenemos que hacer”.
Aun así, pese a todas las dificultades, la gente de León sigue fiel al lema de la ciudad: “el trabajo todo lo vence”. Los comerciantes comenzaron a instalarse el sábado por la mañana, lo que consideraron una excelente noticia, pues la fiesta de San Nicolás de Tolentino no pudo llevarse a cabo. Aunque es una medida necesaria e importante, la economía debe de mantenerse y debe de crecer. Por otro lado, al menos en el estado de Guanajuato en ningún municipio se va a hacer fiesta en los alrededores de Presidencia.
“Apenas estamos empezando a vender, el año pasado nos fue muy mal. Ahorita empezamos a vender tamborcitos, rifles y máscaras de luchadores” dice Teresa Meza Torres, quien también se dedica a la venta de artículos durante las Fiestas Patrias.
Asimismo, los habituales antojitos, como el pozole o los pambazos, deberían consumirse con la respectiva sana distancia y las medidas de higiene.
