La micro y pequeña empresa están en riesgo por la amenaza que presentan las importaciones asiáticas que entran al país subvaluadas, señaló el presidente Ejecutivo de la Cámara de la Industria del Calzado de Guanajuato (CICEG), Alejandro Gómez Tamez.
“Si no se toman medidas urgentes para contener la avalancha de importaciones que se vendrá en caso de desaparecer los aranceles a los productos de origen asiático, principalmente de China y Vietnam, la industria del calzado se verá fuertemente afectada”, enfatizó.
Explicó que podrían perderse 15 mil empleos tan sólo en la entidad si se le retira los aranceles al calzado proveniente de China y Vietnam principalmente.
CONFERENCIA
El coordinador del Centro China-México de la UNAM, Enrique Dusself, lamentó que la Secretaría de Economía no haya dimensionado el riesgo que representa que entre el calzado asiático sin pagar aranceles.
Indicó que los gobiernos asiáticos dan incentivos a las empresas para proteger las industrias y los empleos, a diferencia de este país, lo que los ponen en desventaja y en riesgo.
Dijo que nuestro país tiene una estructura arancelaria muy abierta, hoy en día cuenta con tratados de libre comercio con 46 países y la principal problemática es con Asia, muy concretamente con Vietnam y con China.
“Hoy en día no existen condiciones para una competencia equitativa, China y Vietnam producen 60 veces más que en México además de que cuentan con sistemas de apoyo e incentivos por parte de sus gobiernos que no existen en México.
Lo que pide la industria del calzado nacional no es un proteccionismo excesivo, no es un proteccionismo rentista sino simplemente reconocer condiciones desiguales, es importante que la SE y el Poder Legislativo apoyen que el decreto se amplíe a mucho más de 6 meses, pues las condiciones actuales no hacen justicia a las necesidades del sector y al enorme potencial que éste tiene en término de generaciones de empleo y de exportaciones.
Al respecto Gómez Tamez puntualizó que la industria del calzado ha tenido una actividad intensa para convencer a la Secretaria de Economía, con todos los argumentos, de la necesidad de que los aranceles máximos se mantuvieran en niveles del 25 y 30 %, sin embargo, ese decreto que se necesitaba para continuar con esta medida no se dio y los aranceles bajaron a un nivel de 20%. Posteriormente, dada la intervención del presidente de la República se regresaron a los niveles de 25 y 30% pero sólo por un periodo de 6 meses.
“Hemos insistido en que es un problema estructural que no se va a resolver en este tiempo, no va a cambiar la situación que se da en Vietnam y China respecto a los subsidios que reciben las empresas asiáticas y que generan una competencia desleal, no se trata de proteccionismo pero sí de competencia en un piso parejo”, apuntó.



