Hay reproches de conductores por la reducción de la anchura de los carriles viales del Malecón del Río donde se construye una ciclovía “verde” y la acera.
Los reclamos obedecen al carácter difuso del Malecón, que en realidad es una vialidad “artificial”, y por tanto, no responde a los cánones de “anchura” permitida en los trazos certificados por la planeación urbana.
La Dirección de Obra Pública redujo su anchura con la justificación “cuadrada” de una anchura permitida por las normas técnicas y oficiales, pero nunca consideró que no aplica este criterio a una vialidad “sui generis” como el Malecón.
Ocurre que el Río de los Gómez, afluente que cruza la ciudad, fue reforzado con “bordos” de mampostería, a mediados del siglo XX, con fines hidráulicos.
El paso de los años improvisó a los Malecones, entonces conocidos popularmente como “los bordos”, en vialidades que hoy son determinantes para la movilidad en una ciudad con más de 550 mil vehículos de motor.
RECLAMO
Por eso el reclamo de leoneses que se comunicaron a este Diario para cuestionar la reducción de la vialidad, que aunque los carriles cumplan con la anchura permisible en materia urbana, no se aplica a una vialidad difusa, sinuosa e improvisada.
“Para mí como conductora es un riesgo, porque no hay guarniciones a la izquierda y, ahora, camiones y vehículos se pelean el espacio. Estuvo mal lo que hicieron de reducir el carril”, explicó Esperanza N, conductora cotidiana por esa zona.
El Malecón es paso de varias rutas del transporte urbano, entre ellas: 7, 5, UBAC, 19, cuyos conductores y pasajeros encuentran “un cuello de botella vial” por la reducción de los carriles.
“Peligra que los carros se caigan al río, porque si otros invaden poquito el carril, se obliga a volantear a quienes van en el lateral”, explicó Manuel N, taxista.
Ayer mismo, el director de Obra Pública, Carlos Cortés Galván, justificó que la anchura de los carriles fue reducida conforme a la normativa del Instituto Municipal de Planeación.
