Vecinos de la Calzada Miguel Hidalgo se quejan de que las obras de rehabilitación causarán afectaciones graves durante la temporada de lluvias, pues sus viviendas quedaron por debajo del nivel de la vialidad.
El tramo de mayor riesgo, dicen, es el de la calle Santo Niño a Las Flores, en el sentido de Obregón al puente que lleva a Romita.
El señor Rafael Gómez Noriega compartió que pese a que algunos involucrados tuvieron acercamiento con personal de la empresa constructora al iniciar la primera etapa, la atención fue nula.
Se dijo “inconforme” y consideró que el pavimento debió colocarse como en el primer proyecto realizado en la época de 1980, cuando fue alcalde Francisco Javier Valdovinos Fuentes. “Hubieran hecho la calle como estaba antes, para que no hubieran perjudicado a nadie en las puertas ni en los locales”.
GRAN DIFERENCIA
Explicó que la base de las puertas y cortinas metálicas quedó entre 10 y 15 centímetros por debajo de la banqueta, lo que permitirá que fácilmente ingrese el agua de lluvia.
“Pienso que no es una obra bien hecha…y tanto dinero que se gasta. Estoy de acuerdo en las mejoras a la calle, pero lo hubieran hecho con una ingeniería más precisa”, comentó el señor Rafael, quien considera que no se tomó en cuenta las necesidades de los habitantes
Narró que en una ocasión sostuvo diálogo con uno de los empleados de la supervisión, a quien preguntó si podía cortar el portón antes de que la banqueta fuera colada: “Me dice ‘Espérese hasta que echemos la guarnición y sabemos lo que se va a afectar’…echaron su guarnición y como si nada, ahí están las consecuencias”.
DIFÍCIL ACCESO
Otro de los quejosos es Manuel Huerta García, cuya esposa utiliza silla de ruedas. Pidió que le dejaran una rampa de acceso a su casa, lo cual se cumplió, pero con complicaciones para cruzar la puerta.
Ésta no cuenta con las medidas determinadas en la normatividad de accesibilidad.




