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[VIDEO] VANDALISMO, LA OTRA PANDEMIA

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El vandalismo a las escuelas continúa en las colonias de la periferia de la ciudad. Brisas del Campestre se ha convertido en otro de los puntos donde los vándalos y criminales han destrozado prácticamente todo.

La situación de las escuelas vandalizadas, y en ocasiones incluso destrozadas, ha sido uno de los problemas y daños colaterales más comunes a causa de la pandemia del coronavirus. Mientras más tiempo pasaban los estudiantes en sus casas, y las instituciones educativas seguían solas, los vándalos y ladrones vieron una excelente oportunidad para robar. Primero comenzaron con alambre y rejas, y posteriormente con cuanto objeto de valor pudieran sustraer.

Hasta el 21 de abril 600 escuelas han sido vandalizadas en todo el estado de Guanajuato. Algunas han quedado completamente destrozadas. Una de ellas se encuentra en la colonia San Isidro Labrador y otra en Villas de San Nicolás. Los ladrones se llevan todo cuanto pueden: tazas de baño, gises, pizarrones, pupitres. En sus ratos de ocio rompen vidrios y grafitean muros.

OTRO CASO, BRISAS DEL CAMPESTRE

La escuela “Jorge Ibargüengoitia” es otro de los muchos casos vandalizados. Ubicada en Brisas del Campestre y bautizada así en honor a uno de los escritores más importantes de Guanajuato, la forma como ha quedado la institución dista mucho de rendir homenaje al autor que siempre cultivó una fina ironía en su obra.

Originalmente la escuela tenía muros con imágenes de Einstein, Tesla o Aristóteles, así como ilustraciones de “El Principito” de Saint Exupéry y frases de Cervantes… hoy en día luce con vidrios rotos y gran parte del inmueble bastante dañado. Algunos vecinos se han fraternizado y han guardado pupitres en sus hogares cuando se dieron cuenta que muchos vándalos entraban a la institución a robar.

María del Rosario Fernández, quien vive en Brisas del Campestre desde hace dos años, recuerda que tuvo que “adaptar” a su hija a las clases virtuales, y como muchos padres de familia, ha sido un gran conflicto.

“Lo bueno es que tenemos la computadora, pero lo que muchos políticos no ven es qué vamos a hacer cuando los niños regresen a la escuela. ¿Pues cuál escuela? Aquí ya no nos dejaron nada”.

La escuela luce desolada, desvalijada.

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