Aunque sean periodos cortos, una institución educativa no puede quedarse sola, ya que es en estas circunstancias cuando puede ser víctima de la delincuencia. Los amantes de lo ajeno buscan la manera de despojar a las instituciones de sus artículos de valor o de lo que sea que les pueda generar un ingreso.
Esto se vivió en la pandemia, pero es un mal que aqueja a las escuelas. Estos periodos vacacionales pueden significar una oportunidad para los ladrones de despojar a los espacios educativos de lo que tienen, desde quipos de cómputo hasta el cobre de algunas estructuras.
«Lamentablemente seguimos con ese problema que no es exclusivo ni de León, ni de Guanajuato ni de las escuelas, es un tema social», declaró el delegado de la Secretaría de Educación de Guanajuato en León, Alfredo Ling Altamirano.
Por parte de los comités de padres de familia, lo que se busca es reforzar la comunicación que permita una vigilancia constante en estos espacios y alertar a las autoridades cuando se identifique alguna anomalía.
«En primer lugar estamos dentro del mismo pacto social; se están reforzando los comités de padres de familia. Es muy difícil, ningún municipio tiene tanta capacidad como para ponerle un Policía a cada escuela»- destacó Ling Altamirano- los comités de seguridad que hacen colonos y padres de familia se están dando a la tarea de turnarse para mantenerse alerta en este periodo vacacional.
«Ni tampoco la Secretaría de Educación tiene para pagar vigilancia o seguridad escuela por escuela. Lo que sí tenemos es mucha voluntad de comités de padres de familia», señaló el Delegado. Agregó que parte de las acciones que piden los colonos para mantener la seguridad en las calles aledañas es la de mantener en buen estado el alumbrado público.



