Si hay un personaje que la literatura y el cine de terror que ha llamado la atención durante siglos, es sin duda el vampiro. Estos inmortales bebedores de sangre siempre producirán una morbosa fascinación en el público, sobre todo en este mes de octubre, cuando los adornos, disfraces y películas del tema salen como los muertos de las tumbas.

En ocasiones, asesinos con graves trastornos mentales han imitado las acciones de estos seres de ficción, siendo apodados por los medios de su época como “vampiros” aunque no tengan ninguna habilidad sobrenatural, pero sí la maldad que caracteriza a estos bebesangre.

Un ejemplo es el del llamado “Vampiro de Cape Cod”, cuyas acciones inspiraron la más reciente temporada de la serie “American Horror Story” que se emite actualmente, algo común por parte de su creador, Ryan Murphy, quien en previas ediciones se basa en crímenes reales, como le Dalia Negra, el Hotel Cecil y los asesinos seriales apodados “El Hachero” o “El Acosador Nocturno”, que han protagonizado esta columna.

EL CASO

Cape Cod es una península ubicada en  Massachusetts, donde se encuentra la ciudad costera de Provincetown. Fue un lugar tranquilo hasta 1969, cuando la policía comenzó a encontrar cuerpos de mujeres en diferentes puntos de la zona. El 8 de febrero dieron con el de Susan Perry que había sido descuartizado.

El entonces fiscal de la zona, Edmund Dinis, declaró ante los medios de comunicación que los cuerpos tenían mordidas y llamó, (seguro de manera metafórica) “vampiro” al sospechoso. Así fue como el terremoto mediático comenzó, infundiendo miedo entre los habitantes de Provincetown. “The Cape Cod Vampire” sería el apodo del feminicida.

La policía comenzó a investigar pero las víctimas seguían: todas mujeres. Algunas fueron encontradas en un sembradío de mariguana en el pueblo vecino de Truro, lo que marcaría un elemento decisivo en la investigación. En el terreno había un bocho que pertenecía a un hombre llamado Antone Costa, apodado “Tony”.

Resulta que Costa tenía antecedentes penales por robo a mano armada desde adolescente, y era un hombre acomplejado y violento. “Un niño malcriado que nunca fue castigado por nada”, lo definiría después un famoso escritor. Incluso se especula que mató a dos mujeres en 1966 y a su novia, Barbara Spaulding.

En cuanto la policía realizó excavaciones en su sembradío, encontró los restos humanos de las víctimas, que fueron de cuatro a ocho. “Jardín de los horrores” lo llamaron los medios de la época.

Costa fue condenado a cadena perpetua en mayo de 1970. Cuatro años después fue encontrado ahorcado en su celda. La versión oficial fue suicidio, pero no se descarta que uno de los familiares de las víctimas lo matase por cuestiones de venganza.

Los feminicidios cobraron mayor relevancia entre la opinión pública debido a que una de las sobrevivientes estaba relacionada con una celebridad: Edith, una joven que conoció a Costa pero no aceptó irse con él, era hija de Kurt Vonnegut Jr, uno de los mejores escritores de Estados Unidos. Indignado por la situación, escribió el artículo para la revista “Life”, donde expone los hechos con su estilo directo. El cineasta John Waters Jr. En sus memorias, “Sr. Sabelotodo” especula que quizá hubo más chicas asesinadas.

Otro caso que inspiró obras de ficción fue el d la película “Scream” pero eso lo veremos el próximo lunes.

El artículo de Vonnegut Jr. Se puede leer en este enlace: http://www.provincetownhistoryproject.com/archives/5976

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