Los nuevos paraderos del Sistema Integrado de Transporte (SIT) se estrenan poco a poco, y aunque mucho más amplios que los anteriores, muestran una “pequeña” gran diferencia, y es que el acceso resulta complicado, haciendo que la gente se aglomere en su deseo de acceder a tiempo para no perder el camión.
Es sobre todo en horas pico, y en los paraderos del centro, cuando el acceso resulta más complicado. La taquilla dificulta que la gente pueda acceder como solía hacerlo en los paraderos anteriores, aunado a que muchos de los usuarios se forman para pagar su acceso, situación que se complica cuando llega una persona de la tercera edad y necesita apoyarse por un bastón, o alguien con capacidades diferentes, en silla de ruedas.
PROBLEMA
Juan López, trabajador de una tienda departamental, replicó que el transporte público leonés siempre presenta un problema. “Si no es una cosa, entonces será otra, pero el gobierno nos sube el pasaje todo lo que quiere y nunca queda perfecto. Siempre con un defecto que pagamos los usuarios”.
Karla Aguirre, estudiante de bachillerato, de 18 años, es menos sutil para quejarse:
“Los amontonamientos (sic) siempre han sido algo normal en este transporte chafa. Nomás que ahora se nota más. Como siempre hicieron sus construcciones sin tener en cuenta a los que lo usamos diario”.
Fernando García Hernández, jubilado de 69 años, advirtió que, además que el transporte es malo, no descarta la posibilidad que aumenten el pasaje. “Eso siempre lo hacen los políticos, aunque digan que no. ¿Quién les cree ya?
Es sobre todo entre semana, a las 5:00 y 6:00 de la tarde, cuando más gente se esfuerza en entrar. A veces diciendo un susurrante “con permiso” y otras, empujando, interesados más en alcanzar su oruga rumbo a su destino que siendo corteses.\
