La administración municipal ha puesto en marcha un proceso para regularizar los centros de rehabilitación de adicciones en la ciudad, específicamente los anexos, donde el primer paso es la aprobación del uso de suelo. Sin embargo, las autoridades aclaran que este trámite es solo el inicio de una serie de requisitos que deben cumplirse para operar legalmente bajo las normativas establecidas por la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA).
Hugo Salvador García Guzmán, director de Desarrollo Urbano, explicó que aunque la autorización del uso de suelo es un requisito básico, no habilita automáticamente a los centros para su funcionamiento. En este sentido, tras obtener el permiso de uso de suelo, los centros deben cumplir con diversas normas oficiales mexicanas, incluyendo las relacionadas con salud, seguridad, protección civil, y distribución de espacios, entre otras.
Solo una vez cumplidos estos requisitos, pueden solicitar la autorización de uso deocupación, que les permite operar legalmente.
El plan de las autoridades locales se centra en ayudar a los 25 centros inicialmente seleccionados para regularizarse conforme a las normativas federales. Aunque no hay cifras exactas de cuántos anexos operan actualmente en la ciudad, el Instituto Municipal de la Juventud de León reporta más de 200 centros de rehabilitación, pero sólo unos pocos están adecuadamente regulados.
A pesar de que no se han realizado clausuras recientemente, Hugo Salvador García Guzmán informó que ha habido denuncias sobre centros que no cumplen con las normativas. Sin embargo, las autoridades han tenido dificultades para actuar debido a que los anexos denunciados ya no estaban operando en el momento de la inspección.
La regularización de estos centros busca garantizar que ofrezcan servicios adecuados para las personas que luchan contra la adicción, y evitar que se conviertan en negocios que explotan la vulnerabilidad de los pacientes. Con este plan, la administración local busca establecer un control más estricto sobre los anexos, para mejorar la calidad del servicio y la seguridad de los pacientes que reciben tratamiento.
