Las aguas de la Presa de la Olla, al oriente de la ciudad, desde hace años, son utilizadas como autolavado para carros particulares y camiones del transporte público urbano y de carga, denunciaron vecinos al señalar que los escurrimientos contaminantes pasan por zonas habitacionales, jardineadas, institucionales y van a parar precisamente en inmediaciones sobre las instalaciones de la Secretaría de Finanzas, del Palacio de Gobierno y hasta del sistema DIF estatal.
A diario, señalaron que es un foco contaminante porque se registra ese tipo de actividades de lavado de autos y camiones, por los alrededores del embalse, ante la complacencia e indiferencia, así como falta de vigilancia de las autoridades locales y de ecología correspondientes.
Externaron su extrañeza, porque “las propias autoridades locales, estatales y federales, se dan cuenta y contemplan la escena y no hacen nada, ni ponen freno a tal situación que contamina el medio entorno del ambiente, pues ni revisan el quehacer de esa clase de actividades”.
Mencionaron que las aguas de la presa son producto de las lluvias y escurrimientos de los cerros aledaños de la cañada, que en la actualidad no se emplean para el suministro y son simbólicamente empleadas para la tradicional apertura de la presa, como fiesta popular cada año.
ATRACTIVO
Las aguas del embalse sirven como atractivo y son empleadas para los viajes en lanchas de turistas y en donde todos los días se contempla el paso de las aves que por el lugar anidan, como los patos blancos, mencionaron.
Empero, denunciaron que el lavado de unidades automotrices acontece sobre todo durante las primeras horas de las mañanas, en que choferes y conductores llegan y estacionan las unidades en las cercanías de la presa, mencionaron.
Franeleros, limpiadores de autos y espontáneos realizan las acciones de aseo y bañado de las unidades, empleando agua del embalse, que cargan y acarrean en cubetas y vierten sobre los autos y camiones para su lavado, añadieron.
SIN VIGILANCIA
En la típica zona, acotaron, no hay presencia, ni vigilancia policial, como tampoco de alguna otra autoridad en materia de preservación ecológica, para poner orden y regular la actividad, aseveraron.
Lamentaron que los desechos del lavado de autos y camiones, como jabones y escurrimientos de combustibles de gasolina y diésel van a parar directamente por las calles aledañas de acceso y salida la Presa de la Olla, sin que nada ni nadie ponga freno o se regule tal actividad.
Usan Presa de la Olla como autolavado
Franeleros, limpiadores de autos y espontáneos realizan las acciones de aseo y lavado de las unidades, empleando agua del embalse
