
El motociclista guanajuatense Juan Pablo Urióstegui concluyó su 2019 con la final del Campeonato Regional de Velocidad celebrada en el Autódromo de León, pese a que la fortuna no le sonrió en esta ocasión.
El joven rider participó en la fecha doble que marcaba el final pero en la primera sufrió un percance al tirarse aceito de su moto, por lo que se derrapó, cayó y ya no pudo echarla a andar.
Más tarde, su equipo decidió que no estaba en condiciones de correr para la carrera del día siguiente, ya que era muy arriesgado, ante lo cual no pudo conseguir el campeonato de su categoría en el CRV.
Fue una fecha final con malas noticias para cerrar el año, pues el joven Urióstegui esperaba demás poder confirmar su última actividad este mismo mes, sin embargo, tampoco se dio, con la final del Nacional Racing Bike, para la que esperaba una mejor motocicleta, que finalmente no llegó.
Con ello, decidió no acudir a la fecha final que se llevará a cabo este fin de semana en el Autódromo de Amozoc, Puebla, el 7 y 8 de diciemdre, donde correría la división de Motorsport 300 a bordo de su KTM.
Al final, Urióstegui lamenta lo ocurrido, aunque se va con buenas impresiones y momentos esta campaña, habiendo conseguido un Top 5 en el CRV y destacado en Racing Bike, como uno de los deportistas a seguir para 2020.
Es así como 2019 se convirtió en un año de transición de correr en motocross, a la pista ya en velocidad, donde tuvo que afrontar la desventaja de tener una moto con menos potencia que las de sus rivales Kawasaki.
El nivel mostrado por Juan Pablo lo deja bien parado con su equipo, que ya piensa en la siguiente temporada para competir con una mejor moto; además, el joven leonés tiene planes para acudir a entrenar en Estados Unidos y España.
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