
La difusión de fotografías y videos de personas que se quitan la vida no solo vulnera la dignidad de las víctimas, sino que también profundiza el dolor de sus familias, advirtió la directora del Observatorio Ciudadano de León, Mayra Legaspi Tristán, quien, tras los recientes suicidios registrados en la ciudad, llamó a la sociedad a actuar con sensibilidad y evitar la revictimización de quienes enfrentan estas pérdidas.
Lamentó que, frente a este tipo de hechos, prevalezca la difusión de contenido en redes sociales antes que el respeto por las víctimas y sus seres queridos, situación que, dijo, agrava el impacto emocional para las familias.
«A mí me alarmó mucho que primero hagamos juicios de valor y que incluso nos demos el tiempo de hacer una grabación, cuando realmente estamos afectando a toda una familia. Tendríamos que ser mucho más sensibles y conscientes de lo que grabamos y del valor que tiene la vida; si estuviéramos en esa situación, no nos gustaría que alguien evidenciara un hecho como este», expresó.
Legaspi Tristán sostuvo que los recientes casos también deben servir para abrir una reflexión sobre la importancia de la salud mental y dejar de atenderla únicamente cuando ocurre una tragedia.
Afirmó que las secuelas emocionales derivadas de la pandemia siguen presentes y que la atención psicológica continúa siendo un tema relegado tanto por las instituciones como por la sociedad.
«Venimos arrastrando muchas fracturas después de la pandemia y seguimos sin entender que la atención psicológica no debe ser menor. Tenemos que tenerla en el radar y comprender que hablar de lo que sentimos y de lo que estamos viviendo es sustancial», señaló.
La directora del Observatorio consideró que romper el estigma sobre la salud mental es una de las principales herramientas para prevenir conductas suicidas, por lo que hizo un llamado a fortalecer las redes de apoyo desde el hogar y ampliar los espacios de atención en escuelas y universidades.
«Eso viene desde la familia, desde las redes de apoyo y de buscar cómo hacemos que sea un tema importante, relevante y prioritario dentro de la academia y de las escuelas», comentó.
Explicó que los casos recientes también evidencian la necesidad de brindar mayor acompañamiento emocional a quienes integran las corporaciones de seguridad, esto luego de que un elemento de policía del municipio se quitará la vida al considerar que enfrentan altos niveles de presión y estrés sin contar, en muchos casos, con el respaldo psicológico necesario.
«Siempre le exigimos mucho a la corporación, pero la tenemos muy desatendida. Hay que visualizar cuáles son sus necesidades y reconocer que quienes se dedican a la seguridad pública necesitan una vocación profunda, pero también respaldo y protección por parte de las autoridades», afirmó.
Mayra Legaspi insistió en que la prevención del suicidio requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades, instituciones educativas, familias y sociedad para generar entornos de apoyo, combatir el estigma en torno a la salud mental y actuar con empatía hacia las personas que atraviesan una crisis emocional y sus seres queridos.




