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Urgen medidas efectivas

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En el marco del 8 M, el transporte público en León es un punto donde las mujeres por años se han sentido vulnerables y sometidas a las inoportunas caricias sin su consentimiento.

Miradas, acercamientos de miembros sexuales masculinos, palabras, piropos subidos de tono y entre otras acciones son con las que viven las mujeres de esta ciudad a diario al transitar de casa, a la escuela o al trabajo.

Inclusive el municipio cuenta con un sistema de sanciones para los acosadores en el transporte público, donde la multa máxima puede ascender a más de 11 mil pesos que están contempladas en el reglamente el Artículo 15.

Donde señala faltas contra la salud y tranquilidad de las personas: en la Fracc. III a) expresiones verbales de connotación sexual y/o lasciva tales como comentarios, palabras, invitaciones, proposiciones, insinuaciones, silbidos, jadeos o cualquier otro sonido de connotación sexual.

La secretaria de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana de León informó que en el último año fueron sancionados un total de 73 hombres por esta falta y que amerita una multa de acuerdo con lo estipulado.

En la Fracc. III b) conductas físicas de índole sexual y/o lascivo tales como aquellas que involucren contacto físico, roces intencionales, presión de genitales en el cuerpo de la víctima, masturbación, exhibición de genitales, fueron en el mismo lapso 42 sanciones.
Total: 42

Mientras que en la Fracc. III c) captación de imágenes, videos o registro audiovisual del cuerpo de la víctima o alguna parte de él, con una connotación sexual y/o lasciva, en total han sancionado a 9 personas.

En las quejas sin alguna sanción para el responsable, durante el periodo de octubre del año 2021 al 2024 que tienen registrada la dirección general de Movilidad de la ciudad de León fueron 9 en octubre del año 2021.

Para el año 2022 la dirección general de Movilidad recibió el reporte de 37 por acoso y hostigamiento sexual, en 2023 fueron 38 y para el 2024 se repitió la misma cantidad que el año anterior.

En los datos que guarda la dependencia, de enero del 2025 al 19 de febrero del mismo año a penas se han contabilizado 3 reportes donde las mujeres han sido violentadas en su espacio personal al viajar en el transporte público en estado en paradas o estaciones de transferencia.

Iniciativas para salvaguardar la integridad de las mujeres cuando viajan en transporte de esta ciudad existen varias que se han planteado como el notificar a los agresores en las distintas estaciones.

A lo que la dirección de Movilidad de esta ciudad ha respondido, “que garantiza a las personas el derecho constitucional a la Movilidad, en este sentido no negamos el servicio de transporte público a la ciudadanía (…).

Con relación a boletinar a las personas acosadoras, se informa que, no somos la autoridad competente ni facultada para llevar un proceso de denuncia e investigación por acoso, así como exponer su imagen, es un tema de Derechos Humanos de las personas”, indicó la dirección a través de una consulta.

Pero en la vida diaria estas restricciones pudieran significar el libre transito y sin estar sometidas a las miradas lujuriosas y movimientos indecentes de los cuales las mujeres son victimas a diario en el Sistema Integrado de Transporte.

Viven un infierno
Laura es estudiante de Tecnología Ambiental en la Universidad Tecnológica de León, el uso del camión o transporte colectivo de la ciudad es habitual, como el acoso que sufre al subir, viajar y hasta el desabordar el camión.

“Nos miran sin consentimiento, no puedo llevar una blusa con escote porque la gente que va parada solo me esta mirando; el camión va lleno y te van pegando todo y se siente porque hasta se empujan ellos mismos para que sintamos su entre pierna (…).
Ya casi termino el técnico superior universitario y estos últimos tres años en transporte han sido un suplicio, y no solo lo digo por mí, sino por todas mis compañeras que somos victimas de este acoso”, indicó Laura.

Patricia tiene 50 años y más de 20 usando camión para moverse de casa al trabajo, hace 3 años se cambio a Brisas del Campestre donde el servicio no es bueno y todavía tiene que soportar las manoseadas que se lleva al regresar a casa.


“En las mañanas no hay tanto problema porque mucha gente va a trabajar y nos cuidad de alguna manera, pero ya en la tarde la gente viene cansada y no esta tan alerta, es donde batallo para viajar segura (…).

Hace una semana me tuve que ir parada en el camión, un señor borracho comenzó a cercar su cuerpo demasiado, no podía hacer nada, hasta que otro pasajero se paro y lo empojo para que me dejara en paz”, platicó Paty, mientras esperaba su camión de regreso a casa.

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