
Luego de la agresión que sufriera una adolescente cuando se dirigía a su escuela, donde cursa el nivel secundario, en la colonia Rizos de la Joya, Israel Sánchez Martínez, presidente nacional de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), exigió seguridad real y acciones de prevención del delito en escuelas de León.
“Estamos hablando de una de las zonas donde se requiere mayor atención, sobre todo por el desplazamiento que hacen jovencitos de turnos diurnos, vespertinos y nocturnos. Lamentablemente, este hecho deja ver una falta de vigilancia en el entorno escolar”, aseguró Sánchez Martínez.
Compartió que previamente a este penoso incidente, padres de familia habían señalado de manera reiterada, la alta tasa de delitos en las inmediaciones de las escuelas públicas, mismas que de hecho han sido objeto de robos además de que en repetidas ocasiones han reportado el saqueo de su infraestructura.
“Hemos detectado, por conocimiento que nos comparten los propios padres de familia, que en escuelas públicas se han robado equipo, cableado eléctrico y otros materiales. Si se sigue permitiendo y no se actúa de manera preventiva, ocurrirán más de este tipo de situaciones que resultan muy lamentables”, externó.
El caso más reciente, el de la jovencita agredida por un abusador, ha sido calificado como muy grave por parte de la comunidad general y en especial por los padres familia.
El dirigente externó la solidaridad de la UNPF con la familia de la jovencita agredida y reconoció lo atinado de la reacción de las autoridades tras el suceso, aunque destacó que lo mejor siempre será prevenir para que situaciones de esta naturaleza no se repitan.
Pidió que la respuesta no debe limitarse a la aplicación de protocolos después de ocurridos los hechos.
“Qué bueno que las autoridades ya respondieron, pero esto debe ser una llamada de alerta. No basta con aplicar protocolos cuando no hay prevención. Se necesita mejorar la infraestructura y el cuidado de nuestros jóvenes, sobre todo de las niñas”, aseguró.
Dijo que la inseguridad en los alrededores de los planteles podría ser un factor que derive en deserción por parte de los alumnos ya que muchas familias optan por no enviar a la escuela a sus hijos por miedo a que puedan ser víctimas de situaciones delictivas.
“Cuando los padres ven que no existen condiciones de seguridad, prefieren no llevar a los niños a la escuela. Esto va a generar una deserción que ya se viene presentando y que ahora está llegando a las ciudades”, aseguró.