
«Desde la Dirección de Movilidad, lo que sabe es que la solución no es aumentar carriles, la solución es justamente reforzar otras vialidades y sobre todo reforzar otras vialidades que tengan una vocación distinta. Es decir, donde haya más posibilidades de circulación de peatones, de ciclistas y de transporte público».
Con las obras en marcha de Sapal que se están realizando, justo al bajar del puente del distribuidor vial y que se irán haciendo de poco hasta llegar a Paseo de Jerez, el tema del tráfico ya llegó a terminar con la paciencia de los conductores que usan esta vialidad.
La petición de los automovilistas terminó por hacer que retiraran las boyas que se habían colocado justamente en el carril confinado para el sistema de transporte público.
«Lo que se busca es mitigar lo que se generó y lo que se seguirá generando de afectación por las obras de Sapal que, como recuerdan desde que anunciamos, las obras eran parte de las medidas de mitigación. Sin embargo, los usuarios de los vehículos manifestaron insistentemente quejas por la colocación de las boyas». La Titular de Movilidad volvió a hacer mención al respecto de la necesidad de tener más infraestructura para el transporte público.
En un análisis eventual se determinará el regreso de las boyas. Chávez Ríos agregó que con ellas, para esta etapa de obras, tenía como objetivo prevenir la reducción a tres carriles, evitar dos embudos y la menor afectación para el transporte público, el cual puede trasladar hasta 120 personas por unidad articulada.
«Hubo mucha resistencia, también hay que reconocer: faltó tal vez socializar la obra. Fuimos reforzando el señalamiento vial progresivamente. Sin embargo, los conductores mostraron poca accesibilidad y flexibilidad para irse adaptando a estas adecuaciones». a decir de la Directora de Movilidad, es de cierto modo comprensible derivado de la saturación que representa la vialidad.