
En León, el lugar típico donde puedes consumirlo es en el Hotel León. Los empleados comentan que es una comida que, en su mayoría, los adultos mayores piden y que, a pesar de su extraña combinación, comen por tradición. Por temporada solo es hasta el 6 de noviembre que se puede degustar este platillo.
Entre las partes de su preparación, aunque exótica, está una cama de lechuga romana, jícama, guayaba, manzana, betabel y naranja. Respecto a las carnes que lo complementan se encuentra la lengua de res, pollo, manitas de cerdo acompañado de una salsa de tomate y queso. Algunas personas optan por comerlo con tostadas.
Especialmente el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, en San Miguel de Allende se acostumbra hacer, pero con más ingredientes. Puede incluir lima, plátano, aceitunas y cacahuates. Algo similar se prepara en Salamanca.
Variantes del fiambre
Su preparación varía según del estado de la república en que se prepare. En San Luis Potosí es considerado una botana y las carnes que se utilizan son las patas de cerdo, pollo, lengua o res, puede llevar una o ambas. Es conocido como ‘fiambre potosino’.
En Guerrero se prepara con carne de res, patas de cerdo en vinagre, costilla de res asada, pollo y chorizo fritos, frijoles y queso; se adorna con hojas de lechuga, aceitunas, rábanos, papas cocidas y fritas, chiles en vinagre y totopos de tortilla de maíz.
En Puebla el fiambre se elabora con pollo, patitas de cerdo y carne de res, preparados en un vinagre que contiene laurel, cebolla, pimientos, rodajas de limón, chiles en vinagre, calabacitas, zanahoria y azúcar; se sirve en platones con hojas de lechuga, rabanitos y limones.
También se acostumbra en Zacatecas y Jalisco.