Las manifestaciones contra el calzado chino, en San Francisco del Rincón, congregaron a cientos de trabajadores que se ven afectados por esta problemática. Desgraciadamente, los hay de todas las edades y de diferentes estratos sociales. Algunos empleados del gremio zapatero tienen décadas luchando contra esto.
Durante la manifestación, hubo varias personas que expusieron su punto de vista y dieron a conocer la forma en que les afecta. Uno de ellos fue el señor Rodolfo Ramírez, que trabaja en el Macrotianguis francorrinconés. Es un adulto mayor que repartía hojas de papel, donde narraba su perspectiva de la situación y en síntesis, explica que este problema data desde la década de los ochenta del siglo pasado.
En entrevista para El Heraldo de León, Ramírez expuso es necesario buscar un proyecto para apoyar a todos los trabajadores, porque en años pasados coexistían varias marcas: “El calzado chino ahora ha crecido mucho. Pero ahora ya está inundado en San Pancho. Yo aquella época la viví. Ahora, en la actualidad no hay dinero. El sombrero y el zapato han sido los negocios típicos de San Pancho, pero el calzado está siendo muy afectado. Por eso necesitamos de los tres órdenes de gobierno. Tenemos que hacer una reunión y buscar un proyecto que nos beneficie a todos”.
En las hojas que Ramírez repartía a la ciudadanía planteaba la cuestión del calzado chino y la manera en que perjudica a las y los trabajadores: “Tenemos descansos de uno, dos y tres días a la semana por falta de distribución y venta de calzado en talleres y fábricas de nuestro municipio, afectando además a todo el comercio en general, por la falta de fluidez del dinero. Limitando el consumo interno de ambos municipios”.
Ramírez señaló que la producción de calzado es un tema complejo, y se debe fomentar la capacidad creativa para producir los pares.
El de Rodolfo Ramírez, quien es zapatero desde inicios de los setenta, es uno de tantos casos de personas perjudicadas por el tráfico de calzado chino.
