
A tan solo unos días de que se acabe el 2022, el transporte público (desde las ‘orugas’ hasta las rutas de camión) suele ir lleno de gente en horas pico. La situación provoca incomodidad en las y los usuarios, además que hace que muchos ‘amigos de lo ajeno’ hagan de las suyas.
Desde días previos a Navidad, la Zona Centro se llena de gente proveniente de todas las colonias de León, así como comunidades aledañas, ya sea para pasearse por la Zona Peatonal o para realizar compras de última hora. De forma inevitable usan el transporte público que en la mañana o por la tarde está lleno de gente.
Tania Robledo, usuaria del transporte y estudiante universitaria, cuenta que es muy difícil encontrar una ruta vacía: “Yo me subo en la siete. En primer lugar tarda muchísimo y, en segundo, nunca podemos ir sentados. Así pasa cada año en estas fechas, y más con esto de que se acerca la feria en unas semanas. Ojalá hubiera más rutas para agilizar nuestro trayecto”.
Otro problema son los habituales carteristas que, entre el hacinamiento, aprovechan para introducir la mano en los bolsillos y los bolsos de los y las usuarias. La poca seguridad en diversos paraderos es otra de las quejas más constantes de la gente que suele viajar en el transporte público, como es el caso de Gabriela Martínez Ruiz, mujer de 40 años que se traslada diario en el transporte público.
“Ya me han robado el celular y el dinero. Siempre pasa eso con los amontonamientos (sic) y una entiende que los policías no pueden estar en todo, pero el servicio es malo. Ojalá que no lo suban el año que entra”.
Los accesos en los nuevos paraderos no son lo suficientemente amplios. Esa es otra de las muchas quejas de los usuarios.




