Hoy en día, la Plaza de las Vigas ha sido remodelada, con un estilo más acorde a estos tiempos. En abril de 2019, mucho tiempo antes de que el mundo enfrentara la pandemia del coronavirus, comenzó la rehabilitación de la plaza como tal. Se retiró el adoquín y se utilizó pórfido de recitoncreto color negro, y un piso cerámico; la tubería fue de PVC y durante el proceso se pusieron pasos seguros y accesos a los vecinos para evitar accidentes.
Sin embargo, es importante enfatizar que no es la primera vez que esta popular placita se remodela.
La Placita de las Vigas ha recibido algunas remodelaciones. Durante la administración municipal 1938-1939 se mejoró su aspecto, que en ese entonces se encontraba bastante ruinoso. En 1975, en la afamada placita de Las Vigas, la Dirección de Obras Públicas realizó el arreglo de la fuente, de las bancas de las áreas jardinadas de manera que el vecindario tuviera un lugar atractivo y de reposo. Se eliminaron los puestos ambulantes para higienizar la zona.
Hubo un tiempo en que los albañiles y obreros llegaban al lugar, y estaba repleto de ellos. Hoy en día, varios de estos trabajadores se encuentran dispersos en diferentes puntos de la ciudad.
Sobre el lugar que nos ocupa, el Archivo Histórico Municipal ofreció a este medio la siguiente información: “Ubicada entre las calles Ignacio Altamirano y Juan Valle, en el costado norte del bulevar Mariano Escobedo se encuentra la Placita de las Vigas. Un tradicional lugar donde se reúnen los trabajadores ocasionales, principalmente albañiles, para ser contratados por horas o un día. En 1906 se conocía como De Los Maderos, porque ahí se vendían toda clase de vigas y cortes de madera para la construcción y la carpintería. En uno de sus extremos estaba el Mesón de San Cayetano y cruzando la calle Altamirano, el depósito de tranvías a donde llegaban los carros de tracción animal que cubrían las corridas a San Juan de Dios y el panteón de San Nicolás”.
