Inicio Deportes Una Fiera indomable

Una Fiera indomable

0

Una injusta expulsión bastó para desacomodar a los Tiburones Rojos del Veracruz, que se fueron goleados de la cancha del Estadio León en un partido que amenazaba con convertirse en una historia más pareja al medio tiempo.
Pero la historia cambió en el segundo tiempo con un penal de Richard Ruiz, y la expulsión de Guido Milán, quien se fue a las regaderas por dobla amarilla, la segunda, inventada por el árbitro en clavado de Luis ‘Chapo’ Montes.
El penal de Ruiz colaboró para que Mauro Boselli marcara su doblete. Y luego, la goleada.
Menéndez volvió a acercar a equipo de Cardozo, de cabeza, pero Elías Hernández marcó al 68′, en contragolpe y tiro de 3 dedos ligeramente desviado por la zaga, el 4-2.
El propio Elías se encargó de poner el quinto en la canasta, habilitado por Montes al 77′, y un tiro a quemarropa sobre la salida de Melitón Hernández.
Cornejo cerró la cuenta de cabeza, en nuevo pase de Montes, en un partido que parecía salirse de las manos pero no fue así.
Pese a irse temprano al frente en el marcador, León pecó de sobrado en el primer tiempo, administrando de más sus esfuerzos y sin matar un juego lleno de errores.
El primero llegó al 3′, en centro de Elías Hernández que Andrés ‘Rifle’ Andrade empujó a portería ante la mirada complaciente de la zaga jarocha, de malos recorridos defensivos y marcas.
Y cuando Veracruz digería el tanto, llegó el segundo. Kristian Álvarez jaló a Mauro Boselli en el área y le concedió un penal para que pusiera 2-0 a favor al León, que tras eso se relajó sobremanera.
Los verdiblancos se dedicaron a dar pases horizontales en lugar de buscar la goleada que les asegurara temprano los 3 puntos y en el pecado llevaron la penitencia.
Veracruz halló una oportunidad de oro en una imprudente falta en el área de Ignacio González para que el argentino Cristian Menéndez, quien tomó el balón y descontó.
El partido se le iría de control a los Panzas Verdes sobre el medio tiempo, con la expulsión de Alexánder Mejía en falta sobre Adrián Luna cuando se enfilaba al arco sin marca.

Salir de la versión móvil