Inicio Columnas “Una Elección no se gana en debate, se gana en las calles”

“Una Elección no se gana en debate, se gana en las calles”

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Este domingo, se da por concluida la etapa que el Instituto Nacional Electoral dio a conocer como periodo de pre campaña, por lo que en estos momentos por lo menos en teoría, todos los mexicanos sabremos quiénes serán los candidatos que estarán en las boletas electorales este próximo 1 de Julio del 2018, pretendiendo ser el nuevo Presidente de México en este periodo próximo 2018- 2024.

De acuerdo a las encuestas realizadas por diferentes medios, quien encabeza las preferencias electorales, es sin duda alguna el candidato a la Presidencia de la República, postulado por el Partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, por lo que desde mi punto de vista, los otros partidos juntos, con sus otros candidatos, apuestan a un golpe de suerte que podría darse en los famosos debates que se realizan entre todos los candidatos y que en está ocasión se encuentran programados 3 debates, a los cuales se les dará difusión nacional para ser escuchados por todos los mexicanos.

En este orden de ideas, permítanme hacer hincapié en este punto que retomaré a renglón seguido, después de haber hecho un breve análisis de lo que considero requisito sine qua non para que todos y cada uno de los electores, tanto los jóvenes que van a votar por primera vez, como aquellos que ya han votado por lo menos en las 3 elecciones pasadas.

En primera instancia quiero recordar que el Partido Acción Nacional logró ganar las elecciones presidenciales en el año 2000, llegando a Los Pinos el ex presidente Vicente Fox, y en esta ocasión no entraré en mayor detalle sobre su sexenio, sin embargo, hubo una continuidad del Partido Acción Nacional cuando Felipe de Jesús Calderón Hinojosa llegó a la silla presidencial en el año 2006, la cual consideró que fue la oportunidad de oro que tuvo un partido que siempre se ha considerado de derecha, de gobernar a México durante varios sexenios más, no obstante de que dicho Presidente tuvo como lema de campaña que sería el Presidente del empleo, esto desafortunadamente nunca lo cumplió, por lo que me voy a permitir citar lo que en su obra “México en llamas” escribió Anabel Hernández: “ el asesinato impune de 60 mil personas, víctimas de la llamada guerra contra el crimen organizado, más de 20 mil desaparecidos; 56  periodistas asesinados y 13 desaparecidos. La destrucción de su partido político; un México controlado por cárteles, grupos criminales y brigadas de mercenarios; y el regreso del PRI a los pinos”. También cita en su obra, que el periódico Le Monde considera a su sexenio de muerte como una “hecatombe”,” el conflicto más mortífero del planeta en los últimos años” y para rematar, Anabel Hernández menciona: “Felipe Calderón incendió México, convirtió el territorio nacional en un llano en llamas, donde hay más pobreza, menos calidad educativa, menos empleo y menos vida”. Según esta autora, este es el legado de Calderón.

En esta tesitura, en las elecciones del año 2012 regresa al poder el PRI, con su candidato, el Lic. Enrique Peña Nieto, el cual durante mucho tiempo será vinculado como parte del Grupo Atlacomulco, quien según los datos de las 7, 500 casillas, la coalición de  compromiso por México contaba con un porcentaje de votos del 38% arriba de Andrés Manuel López Obrador, el cual tenía el 31% de la coalición movimiento progresista, y así las cosas, la interrogante es si cumplió con las expectativas que los mexicanos tuvieron de este y los datos duros están al orden del día, el aumento de la gasolina, la privatización de Pemex y la pobreza y el desencanto que viven los mexicanos, por lo que considero que no aprendieron la lección de la oportunidad que le dieron los mexicanos para volver a Los Pinos, porque escándalos como la Casa Blanca y los más de 90 mil muertos hablan más que por sí solos.

Una vez dicho lo anterior, retomo el asunto de los debates, haciéndoles la siguiente pregunta a ustedes: ¿creen que 3 debates le alcancen a un candidato para lograr un proyecto de nación? En lo particular suscribo que no, porque las elecciones de México no pueden reducirse a un debate porque este no es un concurso de oratoria, en donde a los oradores que participan en un certamen se les califica dicción, manejo del discurso, lenguaje corporal, motivación, coherencia y orden, preparación del tema, etc. Incluso hasta la reacción del público, pero esto, déjenme decirles que es de experiencia vivida que los discursos se preparan para buscar el aplauso fácil, es decir, argumentar con las necesidades más urgentes de los oyentes, lucrar incluso con sus anhelos y sí, podríamos decir que incluso el orador puede caer en argumentos falaces y en promesas que sabe de antemano que no podrá cumplir.

Por estas razones, pondré de ejemplo para que no quede duda de que lo esté expresando. El bronco prometió en campaña a los regiomontanos que eliminaría el cobro de la tenencia en el impuesto a los vehículos en su estado, lo que generó simpatía, pero luego no cumplió, argumentando que ocupaba recaudar ese impuesto para poder pagar el sueldo de más policías, entre otras cosas, y la segunda cuestión que creo más importante, después de que los candidatos en dicho debate salgan ganadores  por lo que prometen; esto solos será efímero porque la realidad está saliendo a la calle cuando vemos que el salario de los trabajadores no alcanza para que un padre de familia pueda llevar sus alimentos más indispensables de la canasta básica o que sepa que sus hijos no puedan pagar una educación en una escuela privada porque las instituciones públicas se han convertido en cofradías, que la gasolina sigue aumentando su precio, y por ende todos los demás insumos.

Por estas razones, creo que estos discursos o debates no deben de reflejar al ganador de las próximas elecciones de México.

Hay quienes tuvieron la oportunidad y no la supieron aprovechar, es tiempo de cambiar y atreverse a buscar nuevos rumbos.

galvantorres33@hotmail.com

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