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Una cuestión de amos responsables

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En temporada navideña, los dueños de los perritos tienden a abrigarlos, a veces de manera excesiva. Aunque la intención es  buena, no siempre es lo mejor. Como sucede con todo trato a una mascota, es necesario saber medirse y aplicar límites, pero sobre todo, conocimiento.

Al respecto, Aratxa Mayagoitia Enriquez, especialista en cuidado animal que radica en León, y tiene varios años dedicada a todo el mundo canino, como es el rescatismo, la promoción y enseñanza de la tenencia responsable, la venta de artículos caninos en la tienda “Petique” ubicada en La Calzada y además a impartir clases de entrenamiento en el Parque Metropolitano, opina a profundidad al respecto.

“Nosotros somos partidiarios de darle a los perros lo que realmente necesitan, y queremos permitirles ser animales, por tanto no nos encanta la ropa, pero también, es necesario comprender que en esta temporada invernal hay perros que realmente lo van a necesitar, especialmente los pelos de perro corto”.

Tampoco es descartable que perros de otra raza necesiten abrigos, por lo que es muy importante conocer al perro de cada quien. Lo que es importante destacar es que los de pelo largo, especialmente de doble capa, como lo son los pastores, los collies, los husky y las razas nórdicas, están más cómodos con el clima.

“A los dueños nos encanta verlos lindos y humanizados, pero en ocasiones puede llegar a ser contraproducente para los perros. Lo que yo recomiendo los suéteres para perros como chihuahueños, galgos, e incluso pitbulls, que tienen el pelo cortito, así como los que tienen el pelo al ras. A razas como el chuhiahueño, que es muy nervioso y friolento, sí es necesario, pues tiembla mucho no solo debido al frío, sino que es muy nervioso”.

RECOMENDACIÓN 

Lo cierto es que es recomendable poner los suéteres en la noche, porque pese a ser invierno, en la tarde el frío en León no es tan insoportable. “No es necesario ponerle sueter solo porque se vea bonito”, advierte la especialista, y aclara que es posible que el perro sufra un golpe de calor.

Se recomienda suéteres que vayan pegados al cuerpo, para que no se los puedan quitar. No se trata de buscar ropa que le guste al humano, sino que sea cómoda al perro. Una prenda cuesta desde 150 pesos hasta 600 o 700.

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