
El Palenque, donde hubo un ataque que dejó como resultados dos heridos y dos muertos, en la colonia Santa María de Cementos, era conocido por gran parte de los vecinos y la gente que trabaja por la zona, cercana a la Central de Abastos y Prevención Social.
Según el diccionario de la RAE, “clandestino” como “secreto, oculto, y especialmente hecho o dicho secretamente por temor a la ley o para eludirla”. El lugar no era precisamente “secreto” pues, basta con dar una vuelta a la colonia para percatarse que muchos vecinos y comerciantes ubicaban el lugar, entre fábricas y muy cerca de un oleoducto.
“Llegaba pura gente de todos lados. Muchos eran de rancherías. Era algo normal para nosotros”, señaló Débora Hernández, madre de familia y encargada de una tienda de abarrotes.
El lugar luce solitario posterior a la masacre, ocurrida la noche del sábado. Mientras la ciudadanía de todo México se preparaba para votar, varias personas participaban en una pelea de gallos no autorizada. Fue cuando, de súbito, unos hombres armados entraron alrededor de las 10:00 de la noche y comenzaron a disparar a quemarropa, dejando como resultado dos heridos y dos personas muertas. El evento se dio en medio de una supuesta ley seca por cuestiones electorales.
“Todos sabíamos lo del palenque, pero quienes veíamos eran personas que llegaban de otras colonias, o de las afueras de León. Aquí por lo general no nos metíamos en eso”, dice Fernando Yáñez, también vecino de la colonia el Granjeno.
El lugar donde se celebraban peleas clandestinas se encuentra en un terreno de terracería, en medio de un terreno baldío donde habitualmente ocurren varios asaltos y robos, tal como señalaron a este medio varios vecinos. Lo cierto es que se encuentra en una zona muy concurrida, cerca del bulevar Timoteo Lozano y la vía del tren.
Es importante recordar que los palenques clandestinos donde ocurren balaceras no es algo inusual en México. Basta con escribir las dos palabras en el buscador de Google para notar los resultados. Incluso, en 2018 hubo un ataque armado en un palenque de la misma índole en San Francisco del Rincón, en el que murieron siete personas, entre ellas el padre del alcalde de San Francisco del Rincón, Ysmael López.